Una vez que Peyton Manning había completado su frenética remontada en el cuarto periodo para forzar el tiempo extra, Russell Wilson admitió sentirse un poco egoísta.

Wilson quería los reflectores para armar una ofensiva final, mantener a Manning sentado en las laterales, y asegurarse de que la repetición del Super Bowl terminara otra vez con el marcador a favor de los campeones.

Wilson evitó que Manning y los Broncos volvieran a ver el balón en la prórroga "Estoy ansioso por tener esos momentos, esos momentos cruciales, hacer que los chicos confíen en lo que hacemos", dijo Wilson. "Fue una gran experiencia".

Wilson evitó que Manning y los Broncos volvieran a ver el balón en la prórroga. Llevó a Seattle en una ofensiva de 80 yardas, coronada por el touchdown de Marshawn Lynch, en un acarreo de seis yardas, para que los Seahawks se impusieran el domingo por 26-20.

La revancha del Super Bowl cumplió con las expectativas. La paliza de 43-8 que propinó Seattle (2-1) en febrero fue reemplazada esta vez por un encuentro electrizante, gracias a la remontada de Denver (2-1), que borró una desventaja de 17-3 en el cuarto periodo luego de avanzarle 80 yardas a la mejor defensiva de la NFL con un minuto por jugar.

Pero luego Wilson le robó cámara a Manning.

"No creo que haya alguien que dude de Russell. Es demasiado bueno", dijo el tight end de Seattle "No creo que haya alguien que dude de Russell. Es demasiado bueno", dijo el tight end de Seattle, Zach Miller. "Si crees que está en problemas, sabes que hará jugadas como las que hizo con los pies. Estuvo increíble en la segunda mitad y tiempo extra. Uno siempre confía en él".

Tras lucir titubeante en tiempo regular, Wilson se escapó para conseguir primeras oportunidades con las piernas. Su pase de siete yardas a Percy Harvin dejó la mesa puesta al touchdown de Lynch y alivió la presión generada por las hazañas de Manning.

Wilson completó 24 de 34 pases para 258 yardas con envíos de anotación de 39 yardas a Ricardo Lockette y de cinco a Lynch, ambos en la primera mitad. Wilson corrió para 40 yardas, la mayoría de ellas en tiempo extra.

Seattle dejó ir una ventaja de 17-3 en el cuarto final para ver cómo Denver igualaba la pizarra con el pase de 26 yardas de Manning a Jacob Tamme, a 18 segundos del final, y con la conversión de dos puntos en un envío a Demaryius Thomas.

La remontada de Manning recibió ayuda de varios errores de los Seahawks en el último cuarto, incluyendo un safety y la primera intercepción de Wilson en la temporada. Manning completó 31 de 49 pases para 303 yardas y dos touchdowns.

Denver lucía sentenciado luego de que Kam Chancellor interceptó un pase de Manning en la yarda 13 con 2:25 por jugar, lo que provocó el gol de campo de 28 yardas de Steven Hauschka con 59 segundos restantes.

"Ante este equipo, no puedes hacer esos errores, porque te pone en un hoyo del que es muy difícil salir", dijo Manning. "Casi lo logramos, pero no lo pudimos conseguir".

Otros partidos

En otros partidos, los Cowboys de Dallas se impusieron 34-31 a los Rams de San Luis; los Saints de Nueva Orleáns doblegaron 20-9 a los Vikings de Minnesota; los Padres de San Diego derrotaron 22-10 a los Bills de Búfalo; los Eagles de Filadelfia superaron 37-34 a los Redskins de Washington; los Giants de Nueva York vencieron 30-17 a los Texans de Houston; los Bengals de Cincinnati vapulearon 33-7 a los Titans de Tennessee, y los Ravens de Baltimore ganaron 23-21 a los Browns de Cleveland.

Además, los Lions de Detroit vencieron 19-7 a los Packers de Green Bay; los Colts de Indianápolis arrollaron 44-17 a los Jaguars de Jacksonville; los Patriots de Nueva Inglaterra se impusieron 16-9 a los Raiders de Oakland; los Cardinals de Arizona derrotaron 23-14 a los 49ers de San Francisco; los Chiefs de Kansas City doblegaron 34-15 a los Dolphins de Miami, y los Steelers de Pittsburgh triunfaron 37-19 sobre los Panthers de Carolina.

La semana tres de la NFL comenzó el jueves, con la paliza por 56-14 que os Falcons de Atlanta propinaron a los Buccaneers de Tampa Bay. El lunes por la noche, los Jets de Nueva York reciben a los Bears de Chicago.