Wade Phillips reconoce que la misión de contener a Tom Brady es buscada por muchos, rara vez con éxito.

"Buena suerte", dijo el nuevo coordinador defensivo de los Rams de Los Ángeles esta semana, cuando le preguntaron sobre la dificultad para sacar al quarterback de los Patriots de su zona de confort. "Él es bueno sin importar lo que suceda".

Esas palabras vienen de alguien que ha tenido al menos éxito parcial al momento de incomodar a "Tom El Terrible".

Brady llega al duelo del domingo ante los Steelers de Pittsburgh con una marca de 6-4 en duelos de campeonato de la Conferencia Americana, incluyendo un registro de 4-1 en casa.

Pero la constante en cada una de sus derrotas es que ha enfrentado a defensivas capaces de ejercer presión y obligarlo a tomar decisiones rápidas en el bolsillo protector.

Los Broncos, con Phillips como su coordinador defensivo, lo consiguieron la campaña anterior durante el triunfo en Denver por 20-18 en la final de la AFC. Con Von Miller a la cabeza, hicieron miserable la vida de Brady, capturado en cuatro ocasiones y golpeado en otras 17.

"Antes del partido dijeron que no podía detenerlo", recordó Phillips. "Es una combinación de cosas, pero debes jugar una gran defensa. Sí, debes ponerle presión, pero también debes ser capaz de realizar coberturas. Debes ejercer presión en duelos individuales.

"No lo vas a engañar y lograr que alguien lo golpee de lleno. ¿Sabes?, nunca ves que alguien entre solo y le pegue por la espalda. Los ve a todos. También es especial en ese sentido".

Los Steelers serán el más reciente equipo que pondrá a prueba ese plan, aunque con una defensiva que ha estado por debajo del nivel de una "Cortina de Acero" esta campaña al momento de presionar a los pasadores.

Tampoco es que hayan tenido mucho éxito contra Brady. Pittsburgh lo ha capturado apenas 21 ocasiones en 11 partidos. Brady no lanza una intercepción ante los Steelers desde 2005, y acumula 19 pases de touchdown desde entonces.

Pero Brady se enfrentará a una defensiva mucho más saludable de la que encontró en el triunfo en Pittsburgh por 27-16, en la semana 7. El linebacker de los Steelers, Ryan Shazier, apenas volvía de una lesión en la rodilla; James Harrison participó en tan solo el 42% de las jugadas y Bud Dupree se ausentó con una lesión en la ingle.

La salud mejorada ha impulsado a Pittsburgh durante su racha de nueve victorias. Los Steelers tenían 13 capturas en los primeros nueve encuentros, a diferencia de 31 durante su marcha ganadora.

"Creo que será muy importante ir tras de él en general", comentó Shazier. "Todos los equipos quieren presionar al quarterback, cuando logras intimidar o sacar a un quarterback de posición, definitivamente es una ayuda para la defensiva, para el equipo en general.

"Si podemos incomodarlo, ponerlo a jugar un partido al que no está acostumbrado, será de ayuda para nuestra defensiva y podremos jugar como queremos".