Gareth Southgate puede hacer por el chaleco lo que el futuro rey Eduardo VII hizo por el smoking.

Sin saco, el técnico de Inglaterra camina detrás de la línea de cal en el Mundial en pantalones y chaleco azul marino, con una camisa celeste y una corbata con rayas rojas, blancas y azules, un atuendo reconocible al instante en una profesión donde lo informal se ha vuelto común.

“Tiene el potencial de contribuir significativamente a repopularizar el traje de tres piezas o traje con chaleco”, dijo Simon Doonan, embajador creativo de la cadena de tiendas Barneys de Nueva York y autor de “Estilo Fútbol: La Magia y la Locura”.

El ex técnico del Arsenal Arsene Wegner era conocido por usar chaquetas largas por debajo de la rodilla. El entrenador de Alemania Joachim Loew prefiere pantalones y camisetas oscuras de Hugo Boss, algunas veces con zapatillas blancas.

Southgate, de 47 años y ex defensor y mediocampista de la selección inglesa, ha traído atuendos a la vanguardia en partidos vistos en todo el mundo, asegurándose, al menos en elegancia, que su equipo no se quede colgando de un hilo.

“Conducir al seleccionado de Inglaterra es un negocio serio y Gareth Southgate se viste a la altura”, comentó Richard James, fundador del nuevo movimiento londinense en Savile Row, antes del partido por los cuartos de final el sábado ante Suecia.

“Hay que ser muy determinado para usar chalecos. Los usamos para las bodas, en ciertas reuniones y encuentros de trabajo cuando el traje habitual de dos piezas carece de suficiente relevancia. Los chalecos son una declaración y transmiten un respeto inmediato”, agregó el experto.

Carlos II, rey de Inglaterra, Escocia e Irlanda, es recordado por introducir los chalecos a su corte el 7 de octubre de 1666, según los biógrafos John Evelyn y Samuel Pepys.

“Los motivos de Carlos para vestirlos probablemente fueron varios”, escribió Diana De Marly en 1974 en el ensayo para el diario de los institutos Warburg y Courtauld. “Inglaterra y Francia estaban en guerra y un gesto anti-francés se habría visto apropiado”.

Los chalecos eran a menudo de colores claros. Beau Brummel es reconocido por la simplificación del traje de tres piezas y el comienzo del dandismo a fines de 1790 y comienzos de 1800.

Los chalecos comenzaron a desaparecer en la década de 1980, cuando el traje de dos piezas y los tiradores al estilo Gordon Gekko estaban de moda en Wall Street y Londres.

“Vestir traje de tres piezas requiere más esfuerzo y gasto. Y también puede ser visto como más pomposo”, dijo Doonan. “En años recientes, los hombres han preferido el traje sencillo y entallado al cuerpo”.

Los chalecos pueden volver a imponerse si Inglaterra gana tres partidos más.

“Southgate es un tipo apuesto que si trae la copa a casa se convertirá en un ícono británico”, dijo Doonan. “No todos los hombres empezarán a vestir el traje de tres piezas, pero aquellos que han estado jugando con la idea con Southgate pueden tener el impulso para usarlo”.

Los chalecos esperaron décadas para su regreso.

Había varios entre los trajes usados durante la boda de mayo del Príncipe Harry y Meghan Markle.

“Se han vuelto populares sin Gareth”, dijo Gresham Blake, un sastre y diseñador de Brighton, Inglaterra. “Por cada ocho trajes solíamos hacer dos chalecos, pero ahora por cada ocho trajes hacemos seis chalecos. La gente quiere parecer un poco más inteligente”.

Para Blake “a las personas también les gusta Gareth, les gusta tener la opción de no usar un saco, porque aún puedes lucir inteligente cuando vas a una reunión si estás usando un chaleco. Pero nadie se ve inteligente con solo una camisa, corbata y pantalones. Un chaleco simplemente lo engalana, especialmente si tienes un poco de barriga".

“Estoy un poco preocupado porque como mediocentro que recibió muchos goles en la cabeza, normalmente no soy un ícono de la moda”, le dijo Southgate a la BBC. “Conozco mis fortalezas, sé que no soy David Beckham. Eso prueba que todo es posible en la vida”.