Fue un retorno excepcional para Serena Williams en el Abierto de Australia. Casi como si no se hubiera ido.

En su primer partido en Melbourne tras ganar el título en 2017 cuando estaba embarazada de su hija _ el primero oficial tras la caótica derrota en la final del Estados Unidos en septiembre _ Williams pareció estar en su mejor momento al imponerse el martes por 6-0, 6-2 a Tatjana Maria en la primera ronda.

“"Soy de las que le gusta tirarse a nadar en lo profundo y ver qué pasa”, dijo Williams al ser entrevistada a pie de cancha tras lo que esencialmente fue un entrenamiento de 49 minutos.

Williams no se había metido en las aguas de un Grand Slam desde Nueva York, donde terminó mal luego que recibiera una advertencia por recibir instrucciones de su entrenador, le descontasen un punto por romper una raqueta y eventualmente le quitaron un juego por tildar de “ladrón” al juez de silla durante la final.

Cuando un reportero mencionó ese partido durante la rueda de prensa de Williams, como parte de una pregunta sobre si debe permitir la orientación de un entrenador en las grandes citas, la estadounidense respondió cortante: “No tengo nada que comentar”.

Lo cierto es que el partido ante Maria no fue un examen exigente para Williams. La alemana, número 74 en el ranking, se presentó con una marca de 11-15 en la primera ronda de los torneos de Grand Slam. Lo más lejos que llegó en un grande ha sido la tercera ronda y cuenta con apenas un título WTA tras 12 años en el circuito.

Williams, en cambio, va por un octavo cetro en Melbourne y el 24to de sencillos en un grande de por vida, con lo que empataría a Margaret Court — cuya carrera incluye la era aficionada — para la mayor cantidad en la historia del tenis.

"Parece que llevo una eternidad persiguiendo ese récord”, dijo Williams, de 37 años. “No hay nada que parezca distinto”.

Su victoria fue sin sobresaltos, solventando en tan solo 18 minutos el primer set y cediendo apenas cinco de 29 puntos en todo el partido.

La ex número del uno, 16ta preclasificada tras haber disputado apenas 24 partidos en 2018, nunca encaró una bola de quiebre y dominó 22-7 en tiros ganadores. La alemana lloraba al abrazarse a Serena en la red al final del duelo, y Williams se unió a la multitud que aplaudió su salida del estadio.

Las dos jugadoras tienen residencias cerca de cada uno en una zona residencial en Florida. “A veces hacemos asados juntas”, dijo Maria. Sus hijas — la de Williams con 16 meses; y la de Maria de 5 años — juegan juntas.

"Creo que la última vez que estuve aquí estaba embarazada y jugando al mismo tiempo, lo que es una verdadera locura”, dijo Williams. “Fue una sensación extraña volver sin nadie dentro de mí”.

Naomi Osaka, quien venció a Williams en la final del US Open, se estrenó como campeona de un Slam en un grande con una victoria 6-4, 6-2 sobre la polaca Magda Linette en apenas 58 minutos.

La primera preclasificada Simona Halep pasó más problemas y tuvo que remontar un set y un break en contra para evitar ser la primera en su posición que cae en su debut en Australia en 40 años. La rumana ganó los cuatro últimos games y 13 de los últimos 15 puntos para coronar su remontada y su victoria por 6-7 (2), 6-4, 6-2 sobre la estonia Kaia Kanepi.

La hermana mayor de Serena, Venus Williams, que no es cabeza de serie en un major por primera vez en cinco años, evitó la eliminación tras remontar ante Mihaela Buzarnescu (25ta preclasificada) por 6-7 (3), 7-6 (3), 6-2.

Otras preclasificadas del cuadro femenino que ganaron el martes fueron la checa Karolina Pliskova (7), la belga Elise Mertens (12), la letona Anastasija Sevastova (13), la estadounidense Madison Keys (17) y la española Garbiñe Muguruza. La puertorriqueña Mónica Puig tuvo debut y despedida al perder 6-4, 6-3 ante la rusa Anastasia Pavlyuchenkova.

Novak Djokovic inició su camino para pasar a la historia como el primer tenista que gana siete veces el Abierto de Australia, que sería su 15to grande, superando por 6-3, 6-2, 6-2 al estadounidense Mitchell Krueger.

El alemán Alexander Zverev (4), Kei Nishikori (8), el croata Borna Coric (11) y el italiano Fabio Fognini (12) salieron airosos de sus debuts. Tanto Nishikori, quien cedió los primeros dos sets ante Kamil Majchrzak, como Fognini avanzaron tras abandonos de sus rivales. Fognini será el siguiente rival del argentino Leonardo Mayer, quien doblegó 7-6 (4), 7-6 (3), 4-6, 6-3 al chileno Leonardo Mayer.

Dominic Thiem, el subcampeón del último Abierto de Francia, tuvo que emplearse a fondo ante al francés Benoit Paire, imponiéndose 6-4, 6-3, 5-7, 1-6, 6-3 en un partido que acabó justo después de las 2 de la madrugada.

Milos Raonic empleó 30 aces y no perdió su saque en su triunfo sobre la esperanza local Nick Kyrgios por 6-4, 7-6 (5), 6-4. En la segunda ronda se verá las caras con el suizo Stan Wawrinka, que avanzó luego de que una lesión de espalda obligase al letón Ernests Gulbis a retirarse en el segundo set con el marcador en 3-6, 3-1.