¿Busca identificar al equipo sorpresa de las Grandes Ligas en 2017?

Tal vez pueda encontrarlo en Denver. Sí, los Rockies de Colorado, que desde 2010 no rebasan las 80 victorias. Colorado perdió 87 juegos el año pasado, pero en agosto logró estar por encima del porcentaje .500 y dio un aviso que se le debe tomar más en serio.

Con Bud Black como nuevo manager, los Rockies disponen de una formidable ofensiva y una prometedora rotación, así que pelear un puesto en los playoffs hasta lo último no es una quimera.

Su alineación cuenta con el tercera base Nolan Arenado (el líder de impulsadas en las mayores el año pasado), el elegante swing del jardinero Carlos González, el intermedista DJ LeMahieu (campeón de bateo de la Liga Nacional), el nuevo primera base Ian Desmond (su gran adquisición en la agencia libre) y el torpedero Trevor Story (27 jonrones en su año de novato).

También adquirieron a los veteranos relevistas Greg Holland y Mike Dunn para enderezar el que fue el peor bullpen de las mayores, uno que malogró 28 oportunidades de salvamento.

Pero, ¿y esa rotación?

El suplicio perpetuo de la franquicia desde su debut en 1993 ha sido la dificultad de domar los efectos adversos de la altura de Denver en sus pitchers. Lo han intentado todo, incluyendo un experimento en el que almacenaron las pelotas en un humidificador del Coors Field. La idea de lanzar en Denver, situada 1.609 metros sobre el nivel del mar, tiende a espantar a los mejores agentes libres.

Si quieren incomodar a los Dodgers de Los Ángeles y a los Gigantes de San Francisco en el Oeste de la Liga Nacional, pues Jon Gray, Tyler Chatwood y Tyler Anderson cargarán con una importante cuota de responsabilidad. Nadie pasa de los 27 años. Chad Bettis, el cuarto miembro de la rotación, estará marginado por tiempo indefinido tras sufrir una recaída de su cáncer testicular durante la pretemporada y tener que someterse a quimioterapia.

"Nuestro trabajo en los últimos tres años sido adquirir la mayor cantidad de pitchers jóvenes, fuertes y talentosos que sea pueda", afirmó el gerente general Jeff Bridich. "Ese ha sido el objetivo de los canjes que hemos hecho. Sabemos que no todos ellos van a rendir, pero eso es igual con los demás 29 equipos. No existe una fórmula mágica, pero estamos haciendo el intento".

Y un hombre clave en la progresión de estos pitchers será Black, apenas uno de los tres pilotos en las Grandes Ligas que fue lanzador en su carrera de jugador — los otros son John Farrell (Boston) y Bryan Price (Cincinnati).

Black tiene experiencia en cuanto a trabajar en un entorno adverso. Le ocurrió a la inversa con los Padres de San Diego, donde los bateadores de poder se frustraban con las dimensiones del Petco Park.

"No planeo hacer algo poco convencional. Me gusta lo convencional, me gusta el pitcheo abridor bueno y sólido, y lo mismo en los relevistas. Eso funciona en cualquier parte", señaló Black, el Manager del Año en 2010 con los Padres.