Bobby Wagner bloqueó un intento de gol de campo de Dan Bailey a mitad del último cuarto, lo que encendió la chispa para que los Seahawks de Seattle anotaran dos touchdowns hacia el final del juego y derrotaran el lunes 21-7 a los Vikings de Minnesota.

Fue la cuarta victoria consecutiva para Seattle, que se encaminó al triunfo tras la jugada de Wagner, quien tal vez incurrió en una infracción al saltar sobre la línea de golpeo.

“No pondré mucho énfasis en eso. Hice la jugada. Los árbitros no marcaron nada”, indicó Wagner. “Hay momentos en los partidos que ocurren ciertas cosas. No me concentro en eso. Fue un gran bloqueo y definitivamente lo aceptamos. Fue algo asombroso”.

Tras la patada bloqueada, Chris Carson anotó un touchdown en una carrera de dos yardas con 2:53 en el reloj, y Justin Coleman logró la anotación definitiva 18 segundos más tarde al devolver 29 yardas un balón suelto.

Lo que fue un encuentro deslucido y mayormente para el olvido durante los primeros tres cuartos se convirtió en una fiesta para Seattle en el último cuarto, ya que los Seahawks (8-5) se acercaron a un lugar como comodines en la Conferencia Nacional. Una victoria en los últimos tres encuentros de Seattle — incluidos duelos contra los alicaídos San Francisco y Arizona — debería ser suficiente para que los Seahawks alcancen la postemporada.

“En realidad, lo importante es la defensa. Me encanta la forma en que jugó, duro y con espíritu”, enfatizó el entrenador de Seattle, Pete Carroll. “Fue casi poético, después del partido de la semana pasada, que Bobby haya bloqueado el gol de campo, y lo hizo. Esa jugada fue increíble”.

Minnesota (6-6-1) tuvo dos oportunidades de igualar o al menos acercarse en el último cuarto, cuando la diferencia era de una sola anotación, pero se fue con las manos vacías en ambas ocasiones. Las posibilidades de los Vikings de ganar la División Norte de la Nacional se llevaron un duro golpe, pero aún mantienen el sexto puesto en la Conferencia, lo que les permitirá acceder a los playoffs.