Se calcula que 21,6 millones de personas en Estados Unidos vieron en televisión el partido de octavos de final de la Copa del Mundo en el que Bélgica eliminó a la selección norteamericana, un total impresionante para una tarde entre semana que casi con seguridad subestima el número de personas que realmente vio el encuentro.

El juego de octavos de final superó la audiencia promedio de la última Serie Mundial y la final de la NBA Nielsen señaló el miércoles que 16,5 millones de espectadores vieron el partido a través de ESPN, y 5,1 millones más lo hicieron en la cadena en español Univisión. Además, cerca de 1,7 millones vieron una transmisión en internet del juego, añadió Nielsen.

El récord de audiencia de televisión en Estados Unidos para un partido de fútbol son los 24,7 millones que sintonizaron el 24 de junio el Estados Unidos-Portugal de la primera fase, que igualó las cifras de la final del Mundial de 2010 entre España y Holanda.

Sin embargo, el partido ante Portugal tuvo lugar el fin de semana, cuando había más gente con tiempo libre disponible para verlo. El Estados Unidos-Bélgica comenzó a las 4:00 de la tarde en la costa este, y algo más temprano en otras zonas horarias, durante una jornada laboral.

Nielsen no mide la audiencia en bares, oficinas u otros lugares públicos. En 2010, ESPN calculó que el tamaño que la cifra de audiencia de días entre semana para partidos del Mundial se incrementaría en un 23% si se tomarán en cuenta los lugares públicos.

Aún así, el juego de octavos de final del martes superó la audiencia promedio de la última Serie Mundial y la final de la NBA, eventos que tuvieron lugar durante el horario de máxima audiencia en el que más personas estaban en casa.