Personal de seguridad de la final de la Copa del Mundo será sancionado por permitir que un grupo de manifestantes ingresara a la cancha durante el partido entre Francia y Croacia por el campeonato, señaló el viernes el director de la organización del Mundial de Rusia.

El director ejecutivo del comité organizador, Alexei Sorokin, dijo al diario ruso Sport Express que "los pondremos en vergüenza (a los guardias)" luego que cuatro integrantes del colectivo punk de protesta Pussy Riot entraran corriendo a la cancha del Estadio Luzhniki vestidos de agentes de la policía.

El juego del domingo fue interrumpido brevemente durante el segundo tiempo mientras los asistentes de seguridad perseguían a los manifestantes, una de los cuales logró saludar al delantero francés Kylian Mbappé. Francia venció 4-2 a Croacia.

Los manifestantes señalaron tras su arresto que el acto fue una manera de exigir la liberación de presos políticos y por una competencia política más abierta en el país.

Sorokin dijo que el personal de vigilancia enfrentará "medidas disciplinarias" y sugirió que los guardias no impidieron el paso a los manifestantes por un instintivo respeto a la vestimenta de la policía.

"Todos crecimos respetando el uniforme, lo reconozco. Y sí, los guardias de seguridad no tuvieron una conducta profesional, pero no es justo acusarlos con demasiada severidad. Las personas que ingresaron a la cancha fueron muy astutas".

Un tribunal los sentenció el lunes a los cuatro manifestantes tras hallarlos culpables de violar la ley sobre comportamiento en eventos deportivos. También se les prohibió atender a eventos deportivos durante tres años.