El gobierno de Río de Janeiro desplegará más de 25 mil elementos de las fuerzas de seguridad para la final de la Copa del Mundo de futbol Brasil 2014, el mayor operativo en la historia de la ciudad.

La mayor operación de seguridad que la ciudad, incluso quizá también el país, haya vivido El secretario de Seguridad de Río, José Mariano Beltrame, informó que se trata de "la mayor operación de seguridad que la ciudad, incluso quizá también el país, haya vivido".

Con cientos de millones de personas siguiendo el partido por televisión y con la presencia de ocho jefes de Estado y de Gobierno en el estadio Maracaná, calificó "de responsabilidad inmensa" las tareas de seguridad.

Está previsto que la presidenta brasileña Dilma Rousseff, así como su homólogo ruso Vladímir Putin y la canciller alemana Angela Merkel presencien el partido este domingo.

El número de efectivos desplegado superará a los dispuestos durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y la visita del Papa en julio pasado, según la fuente, que justificó la medida a causa de 'la naturaleza' del evento.

Se restringirá el tráfico y el estacionamiento en las inmediaciones del estadio y queda vetado desde el sábado el sobrevuelo del Maracaná.

También se impedirá el acceso cercano al estadio a cualquier persona que no tenga boletos para el partido, con el objetivo de evitar que haya invasiones como las ocurridas durante los partidos de Argentina-Bosnia y España-Chile.