Fútbol
Imagen de archivo de un partido de soccer. Rick Dikeman / Wikipedia

El goleador chileno Reinaldo Navia, quien reside en México, dijo al diario chileno La Tercera que el año pasado sufrió discriminación cuando jugaba en el club Atlanta Silverbacks de la North American Soccer League.

Los gringos odian a todo lo que no sea de ellos"Los gringos son súper cerrados, nacionalistas y odian a todo lo que no sea de ellos", dijo el exdelantero chileno del América de México, quien regresó a ese país para buscar club, tras una mala experiencia en el balompié estadunidense.

El Choro (pendenciero, aguerrido) Navia, como se le conoce en Chile, señaló que "en el equipo había tres jugadores de Estados Unidos, que eran los que llevaban más tiempo en el equipo, y que hicieron despedir al técnico hondureño (Alex Pineda Chacón)".

"La idea de ellos era tener a uno de los suyos y lo lograron al traer a Eric Wynalda. Era como una mafia que estaba contra los latinos. Fui discriminado", dijo en entrevista que concedió al periódico, desde su casa en Guadalajara.

Latinos excluidos

Explicó que los jugadores latinos del plantel eran excluidos, sus compañeros de equipo no los saludaban ni compartían con ellos en las prácticas, "había un ecuatoriano que se terminó aburriendo y se fue. Había que ser bien fuerte sicológicamente" para continuar allí.

Añadió que en su caso, pese a que había marcado siete goles en 14 partidos, el técnico Wynalda no le hablaba y sólo quería sacarlo del equipo.

"En su llegada (Wynalda) ordenó sacar a siete latinos del equipo y conmigo no lo pudo hacer porque el presidente me respaldó. En las prácticas nunca me consideró. Yo estaba sentado al lado de los balones y no entendía por qué si venía haciendo goles", apuntó.

Falta de profesionalismo

El goleador de equipos como Tecos, Monarcas, San Luis, Atlas y Deportivo Irapuato, entre otros, criticó la falta de profesionalismo existente en la liga estadunidense y puso como ejemplo que debían llevar su indumentaria a casa para lavarla.

No tenía ningún sentido la Liga, no había motivación"Me aburrí que todo era muy pichanga (partidos de barrio). No tenía ningún sentido la Liga, no había motivación, ya que en esa Liga no se puede ascender", dijo y añadió que "uno quiere una liga competitiva, fuerte".

Indicó que regresó a México con la intención de jugar, pero que le ha resultado complicada su vinculación con los clubes.

"A todo esto, se le suma que uno no tiene ayuda dentro de los clubes por lo que te quedan pocas opciones de jugar. Yo todavía siento que me queda futbol, estoy activo", aseguró.