Para las casas de apuestas, la diferencia entre los Wariors y los Cavaliers es amplia. De hecho, luce tan grande como la distancia desde la que Stephen Curry suele atinar sus triples, el alcance que tiene Kevin Durant con sus brazos o la lista de faltas técnicas cometidas por Draymond Green.

Los apostadores conceden pocas o nulas posibilidades a LeBron James y a Cleveland, que por cuarta vez seguida se medirán en la final de la NBA a Golden State, el gran favorito en Las Vegas.

En 16 años, ningún equipo había sido favorito por tan amplio margen como estos Warriors. Dicho margen es de 12 puntos para el primer encuentro de la final, de acuerdo con ESPN Stats & Information.

Pero nada de eso le asusta al entrenador de Cleveland, Tyronn Lue.

“Todos nos enfocamos en ganar un campeonato”, dijo Lue el martes, antes de que el equipo viajara a California. “Jugamos nuestro mejor basquetbol en los playoffs. Hemos mejorado durante los playoffs. Nuestro objetivo principal es ganar un campeonato, así que no podemos preocuparnos por lo que dice de nosotros la gente de fuera ni por quién es su favorito. Sabemos lo que tenemos y lo que tratamos de hacer.

Después de todo, el cuarto capítulo de la película Cavs-Warriors marca el final de una temporada impredecible.

Lue dijo que el alero estelar Kevin Love sigue bajo el protocolo de conmociones cerebrales, y está en duda su condición para el primer encuentro de la serie. Love se perdió el domingo el séptimo partido de la final del Este, una victoria en Boston, tras sufrir un golpe en la cabeza al chocar accidentalmente contra Jayson Tatum, el alero novato de los Celtics, durante los primeros minutos del duelo anterior.

Love fue reemplazado en la alineación de inicio por el veterano Jeff Green, quien respondió al reto y aportó 19 puntos. Los Cavs remontaron tras verse abajo por 2-0 y 3-2 en la serie.

Se espera que Love esté de vuelta para la final, y Lue necesita su experiencia ante los Warriors, quienes al igual que los Cavs reaccionaron en la final del Oeste para llevarse el séptimo encuentro en cancha ajena.

Hubo un momento en que pareció que ni Cleveland ni Golden State llegarían a la final.

Pero quedó rápidamente en el pasado.

“Ellos y nosotros hemos enfrentado pruebas”, dijo Lue. “Ellos han estado en el séptimo partido y nosotros también. Hemos ganado títulos y ellos también, así que todos sabemos lo que se requiere”.