La fiscalía pidió 26 años de prisión para el expresidente de la Federación Peruana de Fútbol, el empresario azucarero Edwin Oviedo, por ordenar en 2012 el asesinato de un dirigente sindical opositor en la costa norte del Pacífico.

El fiscal Juan Carrasco argumentó que el asesinato del sindicalista de la empresa azucarera Tumán, Manuel Rimarachín, se produjo cuando un sicario bajó de una moto y le disparó tres veces mientras el trabajador salía de su casa. Según explicó Carrasco en un video colgado en el sitio oficial de la fiscalía, tras cometer el crimen el sicario se dirigió al local de la azucarera, que entonces estaba bajo la administración del dirigente deportivo.

Carrasco, un fiscal contra el crimen organizado en la norteña región Lambayeque, añadió que Oviedo creó una organización criminal para mantenerse en la dirección de la compañía azucarera y que los dirigentes sindicales se oponían a la administración del dirigente deportivo por los constantes maltratos laborales en esa zona del país, donde se practica la agricultura de forma intensiva con fines de exportación.

El fiscal comentó que su argumentación posee más de 103 elementos y que la investigación duró tres años. Oviedo está preso de forma preventiva desde diciembre en una cárcel de Lambayeque. Es la primera vez que un dirigente deportivo del más alto rango está acusado de asesinato en Perú.

Oviedo también es investigado en otro gran caso de corrupción en Lima, pero su defensa niega ambas acusaciones.

Bajo la dirección de Oviedo, de 46 años, la selección peruana de fútbol logró clasificarse a un mundial en 2018 luego de estar ausente desde 1982.