Manny Pacquiao demostró el sábado que le queda mucho por pelear pese a haber cumplido ya 40 años.

Si su dominante triunfo sobre Adrien Broner propiciará la revancha ante Floyd Mayweather, sin embargo, es una cuestión pendiente.

Con Mayweather siguiendo el combate en el recinto, Pacquiao mostró destellos de su antigua velocidad en una victoria unánime a 12 asaltos sobre Broner para retener con facilidad su título de campeón del peso welter. Fue el 61er triunfo de la remarcable carrera del filipino, que ganó cinturones en ocho categorías distintas.

En su primera pelea tras cumplir 40 años, el senador de Filipinas se impuso en una decisión desequilibrada que nunca estuvo en duda ante un público que celebró cada uno de sus puñetazos. Aunque la decisión nunca estuvo en duda, Pacquiao presionó a medida que avanzaba la pelea en un intento fallido por lograr un nocaut.

Dos jueces favorecieron a Pacquiao con una puntuación de 116-112, mientras que un tercero le concedió un 117-111. Según el conteo de AP, fue un claro 120-108 para Pacquiao.

Pese a que no hubo nocauts, Pacquiao conectó los golpes más fuertes. En la séptima y la novena ronda sorprendió a Broner con grandes puñetazos de izquierdas que lo hicieron retroceder. Broner, por su parte, pasó la mayor parte de la noche esperando un gran movimiento que nunca llegó.

Pacquiao, cuya carrera como profesional se extiende por 24 años, demostró que sigue teniendo la velocidad que impulsó su espectacular carrera. Además mostró potencia pese a no poder derribar a su rival.