Nada de descargar insultos al juez de silla. Tampoco dirigir improperios a los espectadores. Y no destrozar raquetas.

Para Nick Kyrgios, el talentoso pero irascible chico malo del tenis, su debut en el Abierto de Australia fue apacible, con una victoria 6-1, 6-2, 6-2 sobre el portugués Gastao Elias.

Pero vista la manera como el australiano perdió los papeles al final de la pasada temporada, blanco de punzantes críticas y una breve suspensión, un partido normal tal vez sea beneficioso.

El 14to preclasificado en Melbourne Park derrochó calma frente a Elias, la clase de aplomo que sus seguidores australianos esperan que despliegue en cada partido. Moviéndose con una adolorida rodilla derecha, que le afecta desde el inicio del año, procuró cerrar los puntos rápido y preservó su energía, completando el trámite en unos expeditos 85 minutos.

"Hay que reservar esa energía mental y cuidar el físico también", dijo Kyrgios. "Mientras más rápido cierres el partido, tus opciones serán mejores para jugar toda la semana".

El australiano no se mostró tan cortés en su última rueda de prensa de 2016. Su temporada llegó a un abrupto final en el Masters de Shangai en octubre al jugar con poco entusiasmo ante Mischa Zverev, dando la impresión que no le importaba ganar o perder. Durante el partido, un espectador le espetó su falta de profesionalismo y Kyrgios respondió con frases fuertes, conminando al individuo a que tomarse su lugar en la cancha.

En una tensa rueda de prensa posterior, Kyrgios indicó que no debía nada a los aficionados y que "deberían marcharse" si acaso no les gustaba su forma de ser.

Las autoridades del tenis respondieron con severidad, imponiéndole una multa de 40.000 dólares y una suspensión de ocho semanas, la cual fue reducida a tres cuando aceptó sacar una cita con un psicólogo deportivo.

El lunes, Kyrgios reconoció que se sentía agobiado al final de una extenuante temporada

"Para mí no es fácil estar feliz viajando. Me pongo nostálgico muy fácilmente. No es fácil estar lejos de casa, lejos de tu novia. Solo quería estar con ellos".