Colombia perdió en su debut y se despidió del Mundial en los octavos de final al caer en una definición por penales. ¿El villano de ambos partidos? Carlos Sánchez.

El volante central cometió penales que pusieron a Colombia a remar contra la corriente.

Su segunda falta inoportuna en el torneo fue el martes contra el capitán de Inglaterra Harry Kane, con el partido empatado 0-0. El mismo artillero se encargó de concretar a los 57 minutos.

El equipo dirigido por José Pekerman logró empatar dramáticamente con un gol de cabeza de Yerry Mina en el tercer minuto de descuento del complemento, lo que obligó al alargue y a los lanzamientos de penales. Inglaterra se impuso por esa vía 4-3 y avanzó a los cuartos de final.

Colombia se quedó con las ganas de repetir lo alcanzado hace cuatro años en Brasil, en que llegó por primera vez en su historia a la ronda de los ocho mejores.

Un inicio y final de Copa del Mundo de pesadilla para la “Roca” Sánchez, uno de los capitanes de la selección colombiana y sobre quién recaía una enorme responsabilidad en cortar los circuitos de juego de los ingleses en la zona medular. Eso lo había logrado el jugador del Espanyol junto a sus compañeros al menos hasta que se dio la infausta jugada y luego de ese gol.

Sánchez, de 32 años, había sido expulsado en el estreno de Colombia cuando se jugaban apenas los cinco minutos después de cometer una mano en el área a pelota llovida de Japón. No solo dejó a Colombia en desventaja numérica en la cancha, sino que su falta terminó en un gol de penalti de los asiáticos.

Colombia logró empatar transitoriamente ese partido pero recibió el segundo en el complemento para terminar perdiendo por 2-1.

Sánchez recibió, inclusive, una amenaza de muerte por las redes sociales en su país después de su expulsión.

El volante reapareció en el partido en que Colombia ganó trabajosamente 1-0 a Senegal para avanzar a los octavos de final. Sánchez admitió días antes del choque contra los ingleses que sufrió profundamente por haber dejado a su equipo con diez hombres, pero que el técnico José Pekerman y sus compañeros lo respaldaron.

Pekerman le dedicó la victoria sobre Polonia, lo que según Sánchez fue una “inyección de motivación” para él.

Pero ante los ingleses se apretujó de la anatomía de Kane en el área y no le dejó conectar un centro, con lo que se decretó la pena máxima.