Grandes Ligas quiere discutir ampliamente con los jugadores la posibilidad de cambiar reglas para combatir la disminución en la ofensiva y la duración de los juegos, una iniciativa que es muy posible que encuentre una fuerte resistencia en el sindicato de peloteros que sigue molesto por el declive en los contratos de agentes libres, lo que incremente aún más la posibilidad de un paro laboral al finalizar la campaña de 2021.

El comisionado Rob Manfred y el presidente de la Asociación de Peloteros, Tony Clark, delinearon sus posturas durante sus sesiones por separado con la Asociación de Escritores de Béisbol de Estados Unidos antes del Juego de Estrellas del martes.

“Hay un creciente consenso, o mejor aún, un consenso existente entre los dueños de que debemos tener una conversación muy seria sobre realizar cambios a la manera en que se está jugando”, comentó Manfred. “No estamos en un punto en el que podamos hablar de las reglas en particular que podrían considerarse seriamente. Les puedo decir lo que le preocupa a la gente: Creo que el tiempo entre poner la pelota en juego, el número de ponches y, en menor medida, el número de jonrones, la importancia de las alineaciones especiales y lo que le han causado el juego, el uso de los relevistas y la manera en que se utilizará a los abridores”.

Clark sostuvo en repetidas ocasiones que los jugadores se rehúsan a cambiar como “los protectores del juego”.

Al llegar los campos primaverales, más de 100 agentes libres permanecían desempleados. Muchos acordaron contratos por una fracción del precio que creían valer o por menos años de los que esperaban.

“Lo que experimentamos la temporada pasada fue un ataque directo a la agencia libre, que ha sido la base de nuestro sistema económico, y si eso va a cambiar, entonces nos esperan decisiones muy difíciles por delante”, destacó Clark.

Entre 1972 y 1995 se registraron ocho paros laborales en Grandes Ligas, pero ninguno desde entonces. El contrato actual finaliza en 2021 y Clark dejó abierta la posibilidad de que vuelvan las rencillas.

Los altos mandos están alarmados por lo que sucede en el campo. Los ponches (24.537) están en ritmo para rebasar el número de hits (24.314) por primera vez. También es posible que se imponga una cifra récord de ponches por 12da temporada consecutiva, y el promedio de este año de 17 por juego es un incremento considerable a los 12,6 que se registraron en 2005. El promedio actual de bateo de .247 sería el más bajo desde 1972.

Se han realizado 20.587 alineaciones especiales en pelotas en juego, según Baseball Info Solutions. En una temporada completa, la proyección es de 34.668 — un aumento del 29,8% respecto al año pasado, y un incremento respecto a las 6.882 veces que se registraron durante toda la temporada de 2013. Eso ha disminuido el promedio de bateo como el del astro de los Nacionales de Washington, que actualmente tiene apenas .214.

Y la asistencia promedio de 28.568 es menor a los 30.159 que se registraron en promedio a estas alturas del año pasado, en donde la cifra final fue de 30.042. Grandes Ligas no ha estado por debajo de los 30.000 espectadores desde 2002.