México: Osorio rota otra vez y gana partida de ajedrez

Juan Carlos Osorio es un entrenador metódico, que gusta de repasar una y otra vez cada situación antes de tomar una decisión. Inicialmente, la fórmula no sentó bien en una afición mexicana hambrienta...

Juan Carlos Osorio es un entrenador metódico, que gusta de repasar una y otra vez cada situación antes de tomar una decisión. Inicialmente, la fórmula no sentó bien en una afición mexicana hambrienta de resultados. Después de dos triunfos en el Mundial, técnico y seguidores finalmente firmaron un acuerdo de paz.

Criticado duramente durante los primeros tres años de su proceso por sus constantes rotaciones de jugadores, Osorio logró el sábado un triunfo 2-1 sobre Corea del Sur con su 50ma alineación distinta en 50 partidos al frente del seleccionado nacional, cuando decidió otorgarle al joven Edson Álvarez su primera titularidad en el Tri. La receta del éxito tuvo solo un cambio de ingredientes.

“Hoy no lo hicimos mucho porque, luego de tres años y 50 partidos dirigidos, tenemos claro cuáles son nuestras mejores alternativas, dependiendo de la formación que decidimos usar”, dijo Osorio sobre las rotaciones.

El sábado, Osorio modificó _ en relación a su duelo del domingo pasado ante Alemania _ el parado de su zaga, al mover a Carlos Salcedo de la lateral derecha a la defensa central en lugar de Hugo Ayala. Álvarez, el jugador más joven en la plantilla, cubrió la banda derecha en relación al ataque mexicano.

Eso le permitió lidiar con la velocidad de los jugadores surcoreanos y ganar una nueva partida de ajedrez, para la cual se preparó durante mucho tiempo y logró descifrar el crucigrama asiático.

“Preparamos el juego en tres posibles escenarios porque vimos que sus jugadores cambian los números de sus camisetas, cosas que no hacemos nosotros”, dijo el colombiano.

El único número que importa ahora a Osorio es el 6, el total de puntos que coloca a México en la cima del Grupo F y que ha sido suficiente para completar la reconciliación con una afición coreana que inundó la Arena Rostov con cantos de “El Profe Osorio”, en una disculpa tácita a meses de fuertes críticas.

“Creo que muy pocas aficiones muestran la pasión desbordante por su selección”, declaró. “Será buen recuerdo, pero como siempre el fútbol es de opiniones subjetivo, constantemente cambia. Para muchos el análisis pasa por el resultado”.