Una oscura anécdota del pasado reciente del FC Barcelona salió a la luz esta semana en un medio tan inesperado como una televisión sueca. El exentrenador Hans Backe relató en el programa Superlive, del canal sueco TV4, una historia que no deja en buen lugar a Leo Messi.

Según Backe, en 2009, se encontraba Pep Guardiola dialogando con sus jugadores antes de un partido. Leo Messi pidió una Coca-Cola, a lo que Guardiola respondió que los jugadores no podían beber refrescos pocas horas antes de un partido. Según el relato de Backe, Messi se levantó, cogió la lata de esta bebida y delante del técnico y el resto de compañeros la abrió y se la bebió.

Hans Backe, que el año pasado tuvo a sus órdenes a dos exjugadores del Barça, Thierry Henry y Rafa Márquez en las filas de los New York Red Bull de la liga estadounidense (ambos jugaban en el Barça en 2009), explicó después que Guardiola no hizo nada después del supuesto desafío de Messi, ya que era "una guerra que Pep no podía ganar".

Un contertulio del programa en el que hizo estas declaraciones el entrenador sueco le preguntó si podría demostrar ante un tribunal esta historia, a lo que Backe respondió que "no le importaba" ya que tiene "abogados detrás de él".

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