¿Medias Rojas del Desierto? Arizona busca remedio en Boston

En cuanto a jugadores, los Diamondbacks de Arizona son prácticamente los mismos. En cuanto a dirigentes, se puede decir que se fueron a Boston en busca de soluciones.¿Serán los Medias Rojas del...

En cuanto a jugadores, los Diamondbacks de Arizona son prácticamente los mismos. En cuanto a dirigentes, se puede decir que se fueron a Boston en busca de soluciones.

¿Serán los Medias Rojas del Desierto?

Arizona ha estado cuesta abajo desde que en 2011 ganó el título de la división Oeste de la Liga Nacional, un desplome que terminó con una marca de 63-93 en 2016. Todo esto precipitó los despidos del gerente general Dave Stewart y el manager Chip Hale.

La reorganización también disminuyó la influencia de Tony La Russa —el jefe de operaciones de béisbol— dentro de la toma de decisiones.

Su nuevo gerente general es Mike Hazen, quien ejercía esas funciones en Boston. Y el nuevo manager es Torey Lovullo, quien era el coach de banca de los Medias Rojas bajo la conducción de John Farrell.

Los nuevos jefes creen que con recuperar a jugadores que vienen de lesiones —como es el caso de los jardineros A.J. Pollock y David Peralta— están en condiciones de ser competitivos.

El cambio más significativo en el roster se dio cuando canjearon al segunda base Jean Segura —tras una campaña en la que lideró la liga en hits— a Seattle dentro de una transacción de cuatro jugadores en la que sumaron al abridor Taijuan Walker, todo en procura de apuntalar a la rotación.

Los pitchers de Arizona quedaron últimos en las mayores con un promedio de carreras limpias permitidas de 5.09.

No era lo que esperaban de cara a 2016 tras la impactante adquisición del as Zack Greinke, con un contrato de 206,5 millones de dólares por seis años.

Tampoco pensaban que Greinke iba a calcar la foja de 19-3 con 1.99 de efectividad que tuvo con los Dodgers en 2015. Afectado por lesiones del oblicuo y el hombro, el derecho tuvo marca 13-7 y efectividad de 4.37.

Cualquier repunte de los DBacks dependerá mucho de una excelente temporada del pitcher de 33 años.

"Pudimos haberlo mejor en todo", reconoció Greinke. "Pero sigo teniendo grandes esperanzas con nuestro equipo. Estaba convencido que estábamos muy bien previo al año pasado. Tenemos casi el mismo grupo, es muy similar. Yo creo que podemos ser candidatos".