Desanimado luego que su Manchester United dejó escapar la victoria al encajar un gol en el último minuto ante su ex club, José Mourinho levantó la mirada y se encontró con un integrante del cuerpo técnico rival gritándole el gol en la cara.

Y así se produjo un nuevo episodio que ilustra lo que hace que el entrenador del United sea siempre el foco de la atención en el fútbol inglés.

El gol de Ross Barkley en el sexto minuto de descuento rescató el empate 2-2 para Chelsea ante el United en la Liga Premier el sábado. Pero también provocó un encontronazo al costado de la cancha.

Marco Ianni, uno de los asistentes del técnico de Chelsea Maurizio Sarri, se puso a festejar efusivamente frente al banquillo del United, lo que irritó a Mourinho. El entrenador portugués se levantó y quedó metido en una discusión que involucró al personal de seguridad del estadio y tampoco faltaron jugadores de los dos equipos.

Los hinchas de Chelsea reaccionaron con una batería de insultos desde las gradas hacia Mourinho, gestor de la era más gloriosa en la historia del club londinense.

¿Cómo respondió Mourinho? Caminó por la cancha mostrándoles tres a la hinchada local, en señal de los tres de la Premier que conquistó en dos ciclos al frente de Chelsea.

Luego, en las entrevistas al final del partido, Mourinho respondió asumiendo el papel de la víctima al decir que Chelsea se disculpó con él y también menospreció a Ianni.

"No vengan a decir lo de siempre: 'Mourinho es el responsable’", afirmó. “No conozco su nombre, no necesito saberlo. Todo está bien”.

Añadió que “Sarri fue el primero que se me acercó para decir que iba a resolver el problema internamente con él” y que Ianni le buscó en la oficina de Sarri para disculparse.

“Yo inmediatamente le dije que si realmente lo sientes así y quieres disculparte, desde luego que acepté la disculpa y asunto olvidado, porque yo también he cometido errores en mi carrera”, declaró Mourinho.

El gol del delantero argentino Sergio Agüero puso en marcha el festín del líder Manchester City, que se distanció dos puntos de Chelsea al vapulear 5-0 a Burnley.

Los campeones fueron alcanzados en la cima por Liverpool, que le ganó 1-0 a Huddersfield. El gol de Liverpool fue obra de Mohamed Salah, apenas el segundo del delantero egipcio desde agosto. Se antoja difícil que Salah pueda repetir su cuota goleadora de la pasada temporada, en la que totalizó 44 en todas las competiciones— 32 en la Premier para quedar como máximo anotador.

Liverpool jugó sin el lesionado atacante Sadio Mané, y el delantero brasileño Roberto Firmino ingresó en el tramo final.

Gracias al gol del atacante argentino Erik Lamela al filo del descanso, Tottenham superó 1-0 a West Ham y alcanzó en puntos a Chelsea.

El gol postrero de Barkley le impidió a Mourinho llevarse su primera victoria en cuatro intentos como técnico del United en el feudo de Chelsea, donde conquistó tres títulos de ligas en dos ciclos.

Mediante el doblete de Anthony Martial a los 55 y 73 minutos, el United le dio la vuelta al marcador. El primer tanto del extremo francés fue tras aprovechar un par de rebotes y luego al culminar un contragolpe iniciado por Juan Mata.

Chelsea se puso en ventaja a los 21 con el tanto de Antonio Rudiger. El zaguero alemán se elevó para cabecear el tiro de esquina cobrado por el brasileño Willian. Paul Pogba perdió la marca a Rudiger, quien quedó solo desde ocho metros para batir al arquero David De Gea.

Como en la remontada que le permitió sacar una angustiosa victoria 3-2 ante Newcastle justo antes del parón internacional, una situación adversa motivó la reacción del United.

Pero Barkley consiguió el empate definitivo en la agonía del partido, con lo que Chelsea pudo mantener su invicto en nueve partidos al inicio de la temporada inglesa.

"Nosotros fuimos el mejor equipo en la cancha”, destacó Mourinho. “Si previo al partido te dicen que sacar un punto de Stamford Bridge es un buen resultado, es porque es tan difícil ganar aquí. Pero al final del partido, cómo todo transcurrió, es un resultado pésimo para nosotros y un resultado fenomenal para ellos”.

En la parte baja de la tabla, Newcastle se hundió en el fondo al caer de local 1-0 ante Brighton. Cardiff, que al igual que Newcastle llegó al fin de semana sin victorias, venció 4-2 a Fulham 4-2. Wolverhampton Wanderers sucumbió en casa 2-0 ante Watford, mientras que Bournemouth y Southampton empataron 0-0.