La partida de Mesut Ozil de la selección alemana en medio de denuncias de racismo generó reacciones mezcladas, incluidas fuertes críticas al jugador y preocupación en torno a la actitud del país hacia los alemanes con raíces extranjeras.

El astro del Arsenal anunció el domingo que no volvería a jugar con la selección, semanas después de la eliminación de Alemania en la primera ronda de la Copa Mundial. Ozil cuestionó a la Federación Alemana de Fútbol, a su presidente, a los aficionados y a la prensa por lo que considera actitudes racistas hacia las personas de origen turco.

“Soy alemán cuando ganamos, pero soy un inmigrante cuando perdemos”, declaró Ozil. “Todavía no soy aceptado en la sociedad”.

La ministra de justicia Katarina Barley dijo en un tuit que “es alarmante cuando un gran jugador alemán como @MesutOzil1088 siente que no es querido en su país por el racismo y que no es representado por la federación alemana de fútbol”.

La federación, por su parte, expresó que lamenta la decisión de Ozil de dejar la selección y negó que tenga algo que ver con racismo.

Ozil justificó su decisión de publicar una foto con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan hace dos meses, junto con su compañero de equipo Ilkay Gundogan. Dijo que fue una muestra de “respeto” por el cargo de Erdogan.

En su momento, el presidente de la federación Reinhard Grindel acusó a los jugadores de dejarse “explotar” por razones políticas por Erdogan, a quien se le achaca un comportamiento cada vez más autoritario. Algunos políticos alemanes cuestionaron la lealtad de los dos jugadores a Alemania y plantearon incluso que debían ser marginados de la selección.

Ningún dirigente renunció tras la temprana eliminación del mundial y algunos parecen estar usando a Ozil como chivo expiatorio. Grindel exigió que el jugador --que, a diferencia de Gundogan, ha guardado silencio sobre el episodio-- dé una explicación.

“Para mí, la foto fue un error y sigue siendo un error, y la explicación no me convence”, manifestó por radio Cem Ozdemir, prominente político verde de oposición con raíces turcas.

Pero acotó que la queja de Ozil de que se lo considera alemán solo cuando Alemania gana “sin duda expresa el sentir de mucha gente de origen inmigrante, no solo de origen turco”. Añadió que Grindel, “sin duda, usa a Ozil como chivo expiatorio”.

Ozil, integrante de la selección alemana campeona mundial del 2014, no fue el único jugador de flojo desempeño en Rusia.

El diario alemán de más venta, Bild, adoptó una actitud dura hacia el jugador y en un titular de primera página habló de su “quejosa renuncia” al equipo nacional. El partido de extrema derecha Alternativa para Alemania fue más allá todavía.

“Con su diatriba de despedida, Mesut Ozil lamentablemente demuestra ser un típico ejemplo de la fallida integración de tantos inmigrantes turcos y de círculos culturales musulmanes”, afirmó una de las líderes de la agrupación, Alice Weidel.

La federación se expresó “muy agradecida” por el aporte de Ozil, quien disputó 92 partidos con la selección, y lamentó que el jugador “sienta que no ha sido protegido lo suficiente como blanco de insultos racistas”. Pero añadió que era importante que Ozil respondiese a los cuestionamientos por su foto con Erdogan.

El organismo insistió en que “rechaza muy claramente” las insinuaciones de que adopta actitudes racistas y sostuvo que “por muchos años ha demostrado su compromiso con la integración de Alemania”.

Una portavoz de la canciller Angela Merkel, Ulrike Demmer, dijo que la gobernante “valora mucho a Mesut Ozil”.

Acotó que el jugador había “tomado una decisión que hay que respetar”, al tiempo que aseguró que “Alemania es un país abierto, en el que los inmigrantes son muy bien recibidos”.

El ministro de relaciones exteriores Heiko Maas opinó que no hay que darle tanta relevancia al asunto.

“No creo que el caso de un multimillonario que vive y trabaja en Gran Bretaña diga demasiado acerca de la integración en Alemania”, declaró a la prensa en Berlín.

“En todo caso, la verdad está en el terreno de juego. El hecho de que los alemanes fueron eliminados de la Copa Mundial no tiene mucho que ver con esta foto que se tomó el señor Ozil con Erdogan”, expresó. “Creo que todos los involucrados en este caso deberían reflexionar”.

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Frank Jordans colaboró en este despacho.