Mientras Kawhi Leonard se retiraba la bolsa de hielo de su inflamada mano izquierda, Manu Ginóbili avanzaba con algo de dificultad hacia el camerino de los Spurs, debido a una contractura en la espalda, sufrida tras un choque con LeBron James.

Y 20 minutos después del partido, el entrenador de San Antonio, Gregg Popovich, seguía disgustado por las desatenciones defensivas de su equipo en los últimos segundos.

"Nos equivocamos en esa última jugada", dijo Leonard. "Fácilmente podríamos estar ahora disputando el segundo tiempo extra".

Quizás los Spurs no hubieran sobrevivido a eso.

Leonard impuso un récord personal con 41 puntos y San Antonio superó el sábado 118-115 a los Cavaliers de Cleveland en una prórroga, pese a jugar sin el francés Tony Parker ni el español Pau Gasol.

LaMarcus Aldridge registró 16 puntos y 12 rebotes por San Antonio. Leonard anotó seis unidades en el alargue, incluida una clavada que aseguró la victoria, a 4,9 segundos del final.

Así, los Spurs rescataron el triunfo tras derrochar una ventaja en el tiempo regular.

David Lee, quien jugó inusitadamente desde el comienzo en reemplazo del lastimado Gasol, añadió 14 puntos, y San Antonio mejoró a una foja de 18-4 como visitante.

También por los Spurs, el argentino Ginóbili finalizó con ocho puntos, dos rebotes y tres asistencias.

LeBron James y Kyrie Irving anotaron 29 unidades cada uno por los Cavs, que realizaron el último tiro en el tiempo regular y tuvieron varias oportunidades en el alargue. Cleveland tuvo la posibilidad de igualar el duelo en los últimos minutos del tiempo extra, pero Kevin Love falló un triple.

El duelo entre dos de los mejores equipos de la NBA no decepcionó. Hubo grandes disparos, buenas jugadas defensivas, dramatismo y una rivalidad creciente entre Leonard y James.

"Gran partido. Pudo ser para cualquiera", dijo Popovich. "Todo se reduce a encestar los disparos. Al final del tiempo regular, tuvimos algunos buenos tiros que no entraron. En el tiempo extra, eso mismo les ocurrió a ellos. Esto es así".