A LeBron James le resulta muy difícil moderar su actividad, incluso en la recta final de una campaña en que los Lakers se quedarán muy pronto sin nada que ganar.

Kawhi Leonard anotó 25 puntos, Norman Powell añadió 20 y los Raptors de Toronto vencieron el jueves 111-98 a James y a Los Ángeles.

James terminó con 29 tantos y Alex Caruso hizo la mayor cantidad de su carrera con 16 por Los Ángeles, que sufrió su sexta derrota en siete partidos para recibir otro duro golpe en sus pocas esperanzas de playoffs.

A comienzos de este mes, tras consultar con el entrenador personal de James, los Lakers indicaron que limitarían el número de minutos que el astro jugaría durante el resto de la temporada. Barajaron incluso la posibilidad de que, si había partidos en noches consecutivas, James se ausentara de alguno.

“Mentalmente, esto es un desafío para mí, porque estoy muy acostumbrado a estar en la cancha, especialmente cuando me encuentro saludable”, dijo James. “Éste es el rumbo que ellos quisieron seguir en el resto de la temporada, ante la falta de éxito que hemos tenido con nuestro equipo”.

James jugó 32 minutos el jueves, y no ha tenido actividad durante más de 33 en ninguno de los últimos cuatro partidos. Se desconoce si participará en el duelo de este viernes, en Detroit.

Pascal Siakam acabó con 16 unidades y Marc Gasol añadió 15 para ayudar a que Toronto sumara su novena victoria consecutiva en choques con los Lakers, extendiendo el record de franquicia. Los Raptors no han caído ante los Lakers desde el 30 de noviembre de 2014. También impusieron una marca de franquicia con su 20mo triunfo de la campaña sobre un rival de la Conferencia del Oeste.

Rajon Rondo anotó 13 puntos pero los Lakers no pudieron hilvanar victorias por primera vez desde el 15 y 17 de enero, cuando doblegaron a Chicago y ganaron en Oklahoma City.

Los Ángeles se recuperó de una desventaja de 20 puntos para apuntarse una victoria en Chicago el martes, cuando salió de un bache de cinco descalabros en fila.

Los Raptors no contaron con el base Kyle Lowry, que se ausentó por una dolencia en el tobillo izquierdo, y Serge Ibaka, que empezó a cumplir con una suspensión de tres juegos por lanzar un puñetazo a Marquese Chriss, de Cleveland, en el partido del lunes.