Cuando abandonaba la cancha, LeBron James entregó un obsequio que hizo llorar a un joven seguidor. El astro de los Cavaliers se quitó la manga elástica que usa en el brazo derecho y se la entregó a un niño.

¿Qué les dio James a los Bulls? Más dolores de cabeza.

James registró 33 puntos como parte de un triple-doble, Jordan Clarkson rompió el empate con una jugada de cuatro tantos con 1:27 por jugar y Cleveland venció el sábado 114-109 a Chicago.

Con 12 rebotes y 12 asistencias, James completó su 15to triple-doble de la temporada, y Jeff Green aportó 21 puntos.

En la jugada de cuatro puntos, James entregó el pase a Clarkson. Lo que entregó al niño marcó el momento más emotivo de la noche.

“Algunas veces, la mirada dice más que las palabras”, recalcó James. “Sólo trato de ser una inspiración para ellos y de dejar una buena impresión, no sólo por jugar basquetbol”.

Clarkson acabó con 19 puntos para que los Cavaliers completasen con marca de 3-3 una gira fuera de casa.

Denzel Valentine lideró a Chicago con 34 puntos, un tope personal. Atinó ocho de 11 disparos de larga distancia.

Por su parte, Bobby Portis contabilizó 15 puntos y el mismo número de balones capturados ante los tableros. Los Bulls borraron un déficit de 17 puntos con el que se fueron al descanso, pese a prescindir de Lauri Markkanen, Zach LaVine y Kris Dunn, quienes se encontraban golpeados.

“Esto demuestra que tenemos un buen grupo de jóvenes, sin importar quién juegue”, dijo Valentine. “KD, Lauri y Zach estaban lastimados, así que debíamos esforzarnos más. Los chicos jugaron con todo y pelearon hasta el final. Pero el mejor jugador del planeta ayudó a que su equipo ganara”.

El entrenador de Cleveland Tyronn Lue pasó el segundo tiempo en el camerino al sentirse enfermo.