Todo el alboroto en torno a un partido en Madrid no tiene nada que ver con el “clásico” español. Se trata del “superclásico” de Argentina.

El duelo más esperado del fin de semana enfrentará a Boca Juniors y River Plate, los históricos rivales de Buenos Aires, en el estadio Santiago Bernabéu en el partido de ida de la final de la Copa Libertadores.

Boca y River han tenido que venir a España luego que el duelo de vuelta en Argentina fue pospuesto dos veces por graves actos de violencia. Hace dos semanas, hinchas de River agredieron con piedras, palos y botellas al autobús que trasladaba al plantel de Boca hacia el estadio Monumental de Buenos Aires. Varios jugadores boquenses sufrieron heridas cortantes o fueron afectados por el gas lacrimógeno rociado por la policía para dispersar a los hinchas violentos.

“Es una pena decirlo, pero es la realidad. Ojalá que la final en el Bernabéu sirva para limpiar lo que pasó, limpiarlo no, pero para darle un cierre digno de semejante partido y que gane el mejor”, dijo el técnico del Real Madrid Santiago Solari, un ex volante de River Plate.

Los equipos empataron 2-2 en la ida en La Bombonera, el estadio de Boca.

La jornada del fin de semana en la Liga española procederá sin cambios, con el Real Madrid de visita al colista Huesca unas cuatro horas antes de la final de la Libertadores en el Bernabéu. Barcelona, el “clásico” rival del Madrid, defenderá su condición de líder en el derbi catalán contra Espanyol el sábado.

Boca cumplió su primer entrenamiento en la capital española el jueves en Las Rozas, el complejo de entrenamientos de la selección de España. River Plate se entrenó en Valdebebas, las instalaciones del Madrid.

Es la primera vez que los rivales del “superclásico” argentino se miden en la final de la Libertadores y la primera vez que el encuentro decisivo de la competencia se juega fuera de Sudamérica.

Varias ciudades en el mundo querían ser la sede del partido, incluyendo París y Doha, Catar. Pero Madrid fue seleccionada luego que el presidente de Real Madrid Florentino Pérez habló con el presidente de CONMEBOL Alejandro Domínguez y ofreció el Bernabéu. La capital española tiene una de las mayores poblaciones de argentinos fuera de Argentina y los dirigentes consideraron que la rica tradición futbolística de la ciudad mantendría el interés en el partido.

Inaugurado hace casi 70 años, el Bernabéu marcará otro hito en su historia. El estadio fue sede de la final de la Copa Mundial de 1982, la Eurocopa de 1964 y cuatro de la Copa de Europa/Liga de Campeones.

La final motivó cambios en la ciudad, incluyendo un fortalecimiento de las medidas de seguridad ante la esperada llegada de decenas de miles de hinchas de Argentina, pero la Liga no hizo cambios en su calendario.