Hay una consigna que todo jugador debe aprender cuando está bajo las órdenes de Bill Belichick y los Patriots de Nueva Inglaterra.

La encuentran en diversos lugares del vestuario, aparece en los muros del predio de entrenamientos del equipo y el entrenador suele repetirla: "Cumplan con su trabajo".

Y quizás no hay otra unidad de los Patriots que mejor ejemplifica la máxima de Belichick que su defensa.

Ya se sabe lo que Tom Brady y la ofensiva puede hacer. Pero si Nueva Inglaterra pretende conquistar su quinto Super Bowl, la defensa cargará el mayor peso al enfrentar a la potente ofensiva de los Falcons de Atlanta, una que ha anotado 80 puntos en los primeros dos partidos de los playoffs.

El defensive back Duron Harmon, cuya tacleada evitó un touchdown en el segundo cuarto de la victoria de los Patriots por 36-17 ante Pittsburgh en el campeonato de la AFC el domingo, se refirió a las críticas que los defensores recibieron al inicio de la temporada.

"Claro que sí. Tratamos de no prestarle mucha atención a lo que se dice en la prensa, pero nos enteramos, sale en todas partes", indicó Harmon. "Escuchamos que no habíamos sido puestos a prueba en todo el año".

Los Patriots empezaron a lidiar con cuestionamientos sobre su defensa desde la pretemporada tras canjear al linebacker Chandler Jones a Arizona. Durante el primer mes, al equipo le costó generar presión contra el pase sin Jones, y las críticas se acentuaron.

Luego se produjo el inesperado canje a mitad de temporada del linebacker Jamie Collins, y un lapso de tres semanas en la que la defensa fue incapaz de provocar una sola pérdida de balón.

Como consecuencia, los elogios iniciales que recibieron los recién llegados Chris Long y Eric Rowe derivaron en más presión para los veteranos de Nueva Inglaterra. El linebacker Dont'a Hightower y la secundaria liderada por Devin McCourty y Logan Ryan tenían que producir más.

Y respondieron convirtiéndose en la defensa más impenetrable de la NFL en las últimas tres semanas de la temporada regular. Afrontaron los playoffs encajando 15.6 puntos por partido, la menor cantidad en la liga.

Han seguido así en los playoffs, permitiendo apenas 16.5 puntos por partido.

Al sumar los dos partidos de postemporada, la defensa de Nueva Inglaterra ha provocado 19 pérdidas del balón en los últimos ocho partidos.

Belichick asegura que todo se debe a que los jugadores siempre le tuvieron fe al plan de juego. Pero que enfrentar a rivales que avanzaron a los playoffs al cierre de la temporada también ayudó a la causa.

"No es algo que surge de la nada. No es cosa de encender y apagar un interruptor", dijo Belichick. "Es el resultado de trabajo arduo, muchas reuniones, mucha comunicación sobre cómo vamos a hacer las cosas y luego ejecutar las jugadas en la cancha en un buen nivel competitivo".