LeBron James deja su casa para mudarse a Hollywood y fichar con un icónico club.

El cuatro veces jugador más valioso de la NBA anunció el domingo por la noche que aceptó un contrato de 154 millones de dólares por cuatro años para jugar con los Lakers de Los Ángeles, cambiando de conferencia con el fin de destronar a los Warriors de Golden State.

Por segunda vez en su carrera, James dice adiós a los Cavaliers de Cleveland, quienes lo reclutaron siendo un adolescente sensación en Akron en 2003 y tuvieron que conformarse con un solo título en los 11 años que jugó con ellos.

A diferencia de las dos ocasiones anteriores en que fue agente libre, James no retrasó su decisión e hizo el anuncio menos de 24 horas después que la NBA abrió las contrataciones de agentes libres.

Su agencia representante, Klutch Sports Group, anunció el acuerdo con los Lakers en un escueto comunicado. Fue un marcado contraste si se compara con hace ocho años, cuando un especial televisivo pesimamente concebido para anunciar su salida de Cleveland tuvo un efecto adverso y dañó la imagen de James.

James no contempla brindar más declaraciones ni habrá conferencia de prensa ni celebración de bienvenida en Los Ángeles, dijo el domingo en la noche una fuente enterada de los planes del jugador. La fuente solicitó el anonimato.

James hablaría el 30 de julio en Akron, donde tiene previsto inaugurar una escuela pública emprendida por la fundación de su familia.

Todo fue distinto esta vez.

El súper astro será líder de un joven equipo en Los Ángeles _presidido por el legendario Magic Johnson_ y que ha andado a los tumbos en los últimos años durante un proceso de reconstrucción. Pero los Lakers sentirán de inmediato el efecto de James, que ha sido campeón en tres ocasiones.

James no tenía previsto reuniones cara a cara, pero la noche del sábado se vio con Johnson, quien le presentó su visión de los Lakers, según relató la fuente a The Associated Press. A inicios de semana, Johnson parecía resignado a la posibilidad de que no iba a poder adquirir tanto a James como a Paul George, quien acabó renovando con el Thunder de Oklahoma City.

Pero Johnson se mantuvo confiado de que sería capaz de cerrar un acuerdo.

"Soy Magic Johnson”, dijo.

La historia de los Lakers es algo que atrajo a James, y no pasó mucho tiempo tras el anuncio cuando recibió un mensaje de Kobe Bryant, quien ganó cinco títulos durante 20 temporadas con Los Ángeles.

“Bienvenido a la familia @KingJames”, tuiteó Bryant.

Los Ángeles, meca del entretenimiento, le ofrecerá a James una plataforma más grande para sus obras filantrópicas y activismo social. Es dueño de dos residencias en el sur de California y de una compañía productora de películas.

Esta es la tercera vez en ocho años que James cambia de equipo. Luego de irse de Cleveland en 2010, regresó a casa con el objetivo de darle un campeonato a los Cavs. El astro de 33 años había dicho que deseaba terminar su carrera en Ohio y, aunque se va otra vez, los seguidores de los Cavs, no le tienen rencor tras haber puesto fin a la sequía de títulos profesionales de la ciudad, una que perduró 52 años hasta la consagración en 2016.

Poco después del anuncio, James publicó un tributo a los fanáticos de Cleveland en su cuenta de Instagram.

“Gracias al noroeste de Ohio por cuatro temporadas increíbles”, escribió James. “Esta siempre será mi casa”.

Pero siempre habrá un sector de los seguidores de Cleveland que se sentirán decepcionados por irse otra vez de Cleveland, y sin pactar un compromiso más amplio. Su acuerdo con los Lakers es el más largo desde el contrato de seis años que firmó con Miami en 201.

A diferencia de hace ocho años, cuando criticó a James por irse, el dueño de los Cavs Dan Gilbert le dio las gracias. Gilbert aludió al título de 2016 como “un campeonato que unió a generaciones” en Cleveland.

"LeBron, regresaste a casa y cumpliste con el máximo objetivo”, dijo Gilbert en un comunicado. “Solo tenemos aprecio y gratitud por todo lo que diste en casa momento con el uniforme de los Cavaliers. Quedamos a la espera del retiro de la famosa camiseta #23 de los Cavs en un día cercano”.

La oportunidad de jugar por una de las franquicias más laureadas del deporte profesional de Estados Unidos representa un nuevo desafío para James, alguien que ufana de saberse de memoria la historia del básquetbol.

En Los Ángeles, los títulos son la norma y James enfrentará nuevas exigencias para dar continuidad a los legados de Magic Johnson, Bryant, Kareem Abdul-Jabbar, Jerry West y otros grandes de los Lakers.

Ahora es su turno.