Cuando jugadores como Kyle Kuzma de los Lakers, Ben Simmons de Filadelfia y Jayson Tatum de Boston llegan al Juego de Estrellas de la NBA y participan en lo que se ha tornado en un estilo preferido de correr y divertirse, donde se desalienta a jugar a la defensa prácticamente a toda costa, hay algo que queda claro.

Estarán listos.

Clavadas, coladas, triples y un poco más. Esa fue la hoja de juego para el duelo de Nuevas Estrellas del viernes, uno en que Kuzma encabezó a todos los anotadores con 35 puntos para ganar el premio al Jugador Más Valioso y el que el equipo de Estados Unidos derrotó 161-144 al representativo del resto del mundo en la cancha que los All-Stars utilizarán el domingo.

Tatum añadió 30 unidades para el equipo estadounidense. Ambos conjuntos se combinaron para 37 triples, 55 clavadas y 12 tiros libres.

“El año pasado, el equipo del Mundo pateó nuestros traseros”, dijo Kuzma. “Vinieron aquí y nos derrotaron por 30. Muchos de nosotros recordamos eso”.

De hecho fue por 31, 155-124, si bien ya no importa.

Tatum sumó 30 puntos en el partido para jugadores de primero y segundo año que fue conocido durante mucho tiempo como el Juego de Novatos. Trae Young de Atlanta finalizó con 25 puntos y 10 asistencias, De’Aaron Fox de Sacramento tuvo 15 asistencias y Donovan Mitchell de Utah aportó 20 tantos, nueve asistencias y siete rebotes.

Todos parecían felices al final.

La escuadra estadounidense tuvo un poco más de razones para lucir de esa manera.

“Hay un bono de 25.000 dólares por ganar el juego”, recordó Kuzma. “Así que eso es bueno”.

Ben Simmons encabezó al equipo Mundial con 28 puntos al meter 14 de 17 tiros de campo. Lauri Markkanen de Chicago tuvo 21 unidades y Luka Doncic de Dallas 13 puntos y nueve asistencias.

Ambos conjuntos acertaron el 55% de sus tiros. La diferencia estuvo en los triples, ya que Estados Unidos metió 21 de 51, mientras el Mundo encestó 16 de 52.