Kevin Kisner, que aprovechó los vientos suaves y la temperatura cálida, se apoderó el jueves del liderato en la primera ronda del Abierto Británico de golf con 66 golpes 5 bajo par, mientras el campeón defensor Jordan Spieth terminó distante, uno arriba del par.

El estadounidense Kisner necesitó solo 22 golpes para embocar en el campo de Carnoustie, donde los tramos difíciles y rápidos no permitieron buenas puntuaciones entre los primeros grupos de competidores. Kisner aventajó por un golpe al sudafricano Erik Van Rooyen, que terminó con 67.

A lo largo de 14 hoyos, el estadounidense Spieth iba tres bajo par en su intento por convertirse en el primer campeón que refrenda el título desde que el irlandés Padraig Harrington ganó en Carnoustie en 2007 y repitió en Royal Birkdale en 2008.

Kisner acumulaba uno sobre par antes del quinto hoyo, de par cinco, y con su bastón de hierro 3 lo liquidó con un eagle. Consiguió cuatro birdies más y terminó con varios pares los últimos hoyos que fueron difíciles.

“Si puedo mantener el trayecto, siento control para llevar la pelota al green”, agregó. “Los greens me tranquilizan y su alrededor es plano. Siento que cada vez que estoy alrededor del Green voy a terminarlo con guatro golpes o el par en el peor de los casos. Ese es mi plan de juego”.

Kisner, que se hospedó con Spieth y varios jugadores más en una casa cerca del campo, dijo que se han divertido en la noche jugando fútbol en el patio. Sin embargo se levantó temprano para apuntarse entre los primeros grupos de jugadores del torneo a fin de aprovechar las condiciones climáticas benignas.

“Uno siempre intenta comenzar temprano como sea posible porque nunca se sabe que habrá la jornada siguiente”, dijo Kisner en referencia a las condiciones.

El británico Danny Willett, que no ha conseguido una victoria desde su sorprendente triunfo en el Masters de 2016, terminó con 69 golpes 3 bajo par. El estadounidense Tiger Woods terminó con 71 golpes, el par, y su paísano Phil Mickelson con 73.|