Los futbolistas ingleses que boicotearon las redes sociales en protesta contra el racismo fueron víctima de insultos por mensajes relacionados a la campaña de 24 horas.

La Asociación de Futbolistas Profesionales, que coordinó la campaña “Basta” para exigir que se tome mano dura en las redes sociales, instó a reuniones urgentes con las compañías dueñas de las plataformas.

El silencio de los jugadores en Twitter, Facebook e Instagram empezó la mañana del viernes y duró 24 horas.

“Ayer, algunos miembros fueron objeto de insultos racistas en sus mensajes #Enough (Basta). Cuando estos incidentes fueron denunciados, la respuesta de las redes sociales fue _ otra vez _ inaceptable”, dijo la AFP en un comunicado. “’En los próximos días, vamos a conminar a los jugadores a que denuncien ante nosotros cualquier abuso racista. Vamos a recopilarlos y compartirlos en las plataformas para demostrar el impacto de su falta de acción”.

Las compañías no parecieron responder en sus redes a la inquietud de los jugadores, pese a la amplia cobertura y respaldo de la FIFA por el boicot. No hubo respuesta inmediata por parte de Twitter o Facebook, a la vez dueña de Instagram.

El boicot fue liderado por el zaguero Tottenham Danny Rose, quien el mes pasado fue blanco de ruidos de simio al jugar para Inglaterra un partido en Montenegro, y el defensor del Manchester United Chris Smalling, quien pidió regulaciones más severas de lo que se publica en las redes.