No hubo señales de Sam Darnold al inicio del campamento de entrenamiento de los Jets de Nueva York.

Al momento en que el equipo inició su primera práctica del verano sin su preciado quarterback novato el viernes, la tercera selección general del draft de la NFL dejó en claro su desacuerdo con las condiciones contractuales.

Darnold se suma al linebacker Roquan Smith, elegido por los Bears en la octava posición general, como los únicos seleccionados de todo el draft que no han firmado contrato.

Bajo el convenio laboral de la NFL, los rechazos contractuales son poco comunes debido a que los acuerdos son determinados con base en la posición en el draft. Darnold recibirá un contrato completamente garantizado de 30 millones 247.000 dólares por cuatro años, que incluye un bono de contratación de 20 millones de dólares.

La disputa parece radicar en lo que el contrato establece sobre un potencial despido. Si un jugador es dado de baja durante su contrato de novato, la cláusula de rescisión brinda al equipo una protección económica. El no contar con esa cláusula permite al jugador recibir su salario del equipo que lo despidió, al mismo tiempo que recibe un sueldo de otro equipo que lo contrate.

La cláusula de rescisión favorable al equipo es algo común en los acuerdos para novatos. Tanto Baker Mayfield, la primera selección general del draft realizada por Cleveland, como Josh Allen, la séptima selección y elegido por Buffalo _los quarterbacks seleccionados antes y después de Darnold, respectivamente_ tienen esa cláusula en sus contratos. De hecho, Allen y Darnold cuentan con el mismo representante, Jimmy Sexton.

Se espera que Darnold, de 21 años, compita por la titularidad en los Jets con Josh McCown, el quarterback titular de 39 años que viene de la mejor temporada de su carrera, y con Teddy Bridgewater, que busca recuperar su rol después de una seria lesión de rodilla sufrida hace cerca de dos años.

Pero eso será cuando Darnold se presente, claro está.