El presidente de la federación alemana de fútbol reconoció el jueves que cometió errores en el manejo de la polémica por la foto que Mesut Ozil se sacó con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, pero rechazó con vehemencia las acusaciones de racismo.

Ozil anunció su retiró de la selección de Alemania el domingo. El volante criticó a la federación (DFB), al presidente Reinhard Grindel, la afición y los medios de prensa por lo que describió como racismo hacia individuos con raíces turcas. También defendió el encuentro que sostuvo antes del Mundial con Erdogan, muy criticado en Alemania por su gobierno cada vez más autoritario.

Las críticas de Ozil fueron más severas hacia Grindel, quien le recriminó a Ozil y a su compañero Ilkay Gundogan por dejarse “explotar” por Erdogan por motivos políticos. Tras la humillante eliminación de Alemania en la primera ronda, Grindel pidió a Ozil que diera una “respuesta” por la foto.

El jugador del Arsenal inglés deploró el trato “condescendiente” de Grindel, fustigó lo que tildó de “incompetencia” y aseveró que para Grindel y sus seguidores, “yo soy alemán cuando ganamos, pero soy un inmigrante cuando perdemos”.

En su primera respuesta, Grindel dijo en una declaración escrita que lamenta que la crítica de la federación a la foto “se abusara para eslóganes racistas”.

"En retrospectiva, como presidente debí pronunciarme inequívocamente sobre lo que era evidente para mí en lo personal y para todos nosotros como federación. Cada forma de hostilidad racista es intolerable e inaceptable”, indicó.

Grindel rechazó el que se le vincule con el racismo. “Lo descarto enfáticamente, en cuanto a la federación y en lo personal”.

La declaración de Grindel no abordó su continuidad en el cargo. El ex legislador de 56 años y miembro del partido conservador de la canciller Angela Merkel asumió la presidencia de la DFB en 2016.

Sus detractores han pedido su renuncia al culparle por el manejo de la crisis. Ningún dirigente del fútbol alemán ha renunciado tras la debacle en el Mundial de Rusia.

Pero Grindel dijo que la DFB debe “trabajar más” en la integración y destacó la importancia de obtener la sede de la Eurocopa de 2024. Alemania y Turquía pugnan por el torneo y el comité ejecutivo de la UEFA seleccionará la sede en septiembre.