El director del equipo Sky, Save Brailsford, atribuyó a la cultura ciclística de Francia el hecho de que los espectadores hayan abucheado a los líderes del Tour, Geraint Thomas y Chris Froome.

Los espectadores han increpado a Froome, del equipo Sky y cuatro veces monarca del Tour, desde que se le exoneró de dopaje justo antes del comienzo de la prestigiada carrera. Thomas ha sido también blanco de abucheos y silbidos por ser compañero de Froome.

Sky ha sido el equipo dominante del Tour desde que Bradley Wiggins conquistó la competición de tres semanas en 2012. Faltan seis etapas para el domingo, cuando concluirá la presente edición en París, y el equipo Sky luce en una posición privilegiada para hacer el uno-dos y obtener su sexta corona en siete años.

Thomas, quien persigue su primer triunfo en el Tour, tiene una ventaja de un minuto y 39 segundos sobre Froome en la clasificación general.

Durante una conferencia realizada el lunes, segundo día de descanso en la competición, Brailsford abordó las muestras de rechazo que han debido soportar sus ciclistas durante las últimas semanas.

“No creo que esto vaya a cesar”, reconoció. “No soy optimista en este tema. Lo aceptamos y tenemos que tomar una decisión sobre cómo comportarnos. Tratamos de mantener la dignidad, tratamos de no reaccionar y de no distraernos por ello”.

Difícilmente los comentarios de Brailford aminorarán la tensión en momentos en que el Tour llega a los Pirineos, donde los espectadores suelen acudir en grandes números para ver el paso de los ciclistas por los caminos sinuosos y estrechos. Muchas veces, las emociones rebasan el límite, en medio del ambiente y del consumo de alcohol.

Froome corrió toda la temporada bajo la amenaza de una suspensión a raíz de que una muestra de orina durante su victoria en septiembre en la Vuelta de España mostró una alta concentración de salbutamol, medicamento que se usa para el asma. Los niveles de esa sustancia eran el doble de los permitidos.

Justo antes del Tour, la Unión Ciclística Internacional (UCI) determinó que los resultados de la muestra no constituían una infracción a las reglas antidopaje.

El Tour amenazó con suspender a Froome antes de que surgiera ese dictamen.

Brailsford dijo que ha atestiguado este tipo de reacción furiosa de los espectadores sólo en Francia.

“Competimos en Italia, y el caso de Chris estaba abierto cuando estábamos en el Tour de Italia. Pero los italianos fueron fantásticos, para ser justos”, dijo Brailsford. “En España fue fantástico. Esto parece ser algo francés, como algo cultural de los franceses. No estoy seguro de si les hubiera gustado que sus futbolistas fueran molestados en Rusia (durante el Mundial). Estoy seguro de que hubieran dicho una o dos palabras al respecto”.

Brailsford consideró que los fanáticos han faltado al respeto a los ciclistas, lo que podría llevar a que los equipos extranjeros se alejen del Tour.

“El Tour se promueve como uno de los mayores sucesos deportivos internacionales del año, y si eso es lo que quieren organizar y quieren que los mejores ciclistas del mundo vengan a su país a participar, quizás deberían tratarlos con un poco más de respeto”, comentó.

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Andrew Dampf y Ciaran Fahey contribuyeron con este despacho desde Carcassonne.