El campeón del Abierto Británico, Francesco Molinari, brindó otro gran momento en el 18vo green de Bay Hill, sin vestir una camisa roja y dejando la bandera clavada en el hoyo. Su putt de 13 metros (45 pies) coronó una ronda de 64 golpes, ocho bajo par, para venir de cinco tiros atrás y ganar el domingo el Arnold Palmer Invitational.

Molinari observó cómo el birdie tocó apenas la base de la bandera y se metió al hoyo, y el italiano, por lo general reservado, alzó su puño y lo bajó con fuerza para celebrar, sabiendo que eso sería difícil de superar.

Inició tan atrás que Molinari terminó casi dos horas antes que la ronda concluyera. Eso le dio dos golpes de ventaja con 276, 12 bajo par, y nadie se acercó a más de dos impactos el resto del encuentro.

“Hacerlo aquí en el lugar de Arnie, sabiendo que mi esposa y niños están observando desde casa, es muy especial”, dijo Molinari.

Ganó por cuarta vez en los últimos nueve meses, y en su primer inicio desde que firmó un nuevo contrato de equipo.

Tiger Woods, quien se perdió esta semana con molestias en el cuello, ha metido demasiados putts para birdie en el 18vo durante el año, por lo general para ganar y con Palmer a un costado del green para felicitarlo. El de Molinari fue más largo que cualquiera que Woods haya hecho, desde un ángulo ligeramente diferente. Pero conocía la historia de tantos momentos destacados.

“Es un putt bastante emblemático”, dijo. “Estoy muy seguro que soy el primer tipo en hacerlo con la bandera adentro, así que esa es la verdadera diferencia”.

Las nuevas reglas del golf permiten que se deje la bandera en el green para putts, y la mayoría de los jugadores la dejan para putts largos.

“Obviamente, uno trata de retrasarla cerca del hoyo y se presentó en una gran línea y tal vez un poco más firme de lo que hubiera querido, pero la línea fue perfecta e increíble verla ir adentro”, describió. “He visto tantos putts en la televisión como ese y hacerlo por ti mismo es realmente increíble”.