El Inter de Milán se acercó al pelotón de vanguardia de la Serie A tras derrotar el sábado 3-0 al colista Pescara.

Goles de Danilo D'Ambrosio, el portugués Joao Mario y el brasileño Eder certificaron el triunfo del Inter, que desplazó a Lazio para situarse en el cuarto puesto del campeonato italiano.

Fue la décima victoria del Inter en todas las competiciones y quedó dos puntos detrás del tercero Napoli y a tres del segundo Roma. Napoli recibe a Palermo el domingo, horas después de la visita de la Roma a Sampdoria.

Juventus, que visitará a Sassuolo, aventaja por un punto a la Roma.

En su feudo del estadio San Siro, el Inter pasó por algunos sofocones antes de adelantarse a los 23 minutos.

Grigoris Kastanos, cedido a préstamo por Juventus, casi anotó en su debut en la Serie A, pero el arquero neroazurro Samir Handanovic rechazó el disparo del volante chipriota de 18 años. Valerio Verre llegó para rematar el rebote al fondo de las redes, pero el árbitro anuló el gol por posición adelantada.

Momentos después, Albano Bizzarri manoteó afuera un remate de Joao Mario y el Inter capitalizó el cobro del tiro de esquina con la definición de D'Ambrosio.

El local aumentó la diferencia dos minutos del descanso en una jugada gestada y culminada por Joao Mario, quien empujó al fondo un centro rasante de Ivan Perisic.

Todo quedó sentenciado a los 73 con el gol de Eder, quien había ingresado apenas dos minutos antes. Pero la jugada generó polémica, ya que el delantero argentino Mauro Icardi estaba en posición adelantada cuando recibió el pase de Marcelo Brozovic para luego ceder a Eder.

En el otro partido disputado el sábado, las esperanzas de Lazio de clasificarse para la Liga de Campeones recibieron un nuevo golpe, víctima de un gol en el último minuto al perder 1-0 en casa ante Chievo Verona.

El arquero de Chievo Stefano Sorrentino fue la figura del partido al tapar varios remates peligrosos de Marco Parolo, además de otros de Sergej Milinkovic-Savic y el argentino Lucas Biglia.

Lazio dominó, pero acusó la ausencia del suspendido artillero Ciro Immobile, autor de tres goles en sus cuatro últimos partidos.

Justo cuando parecía que el encuentro terminaría en un empate sin goles, Chievo contraatacó y Massimo Gobbi soltó un balón retrasado desde la línea de fondo, que Roberto Inglese remató a la red a los 90 minutos.