El presidente de la FIFA Gianni Infantino dice que las tensiones políticas no van a impedir que la organización decida si algunos juegos de la Copa del Mundo del 2022 se juegan fuera de Catar.

Infantino usó el jueves una reunión de líderes futbolísticos en Catar para conseguir apoyo para su misión de añadir 16 equipos al torneo del 2022 _ un paso que requeriría que la diminuta nación del Golfo comparta juegos con países vecinos. Eso sería complicado por el hecho de que Bahréin, Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Egipto cortaron sus lazos con Catar en el 2017 en una disputa que impide vuelos entre Doha y los países participantes en el boicot.

Catar ganó en el 2010 la sede del certamen del 2022 para realizarlo co 32 equipos y solamente está construyendo ocho estadios. La participación de 48 equipos está planeada ya para la Copa del Mundo del 2026 en Estados Unidos, Canadá y México, pero Infantino quiere acelerar la expansión y añadir 16 partidos al torneo en Catar.

"¿Es posible realizarlo solamente en Catar? Quizás es difícil”, dijo Infantino. “¿Es posible jugar algunos partidos en países vecinos? Bueno, quizás ésa es una opción, por supuesto”.

"No soy lo suficientemente ingenuo como para no saber y no leer periódicos y no conocer lo que está pasando. Pero estamos en el fútbol, no en la política. Y en el fútbol a veces los suelos se hacen realidad”.

Dado que 32 países compiten en la Copa del Mundo y Gla FIFA tiene 211 miembros, añadir más puestos casi seguramente tendría el respaldo de los miembros, teniendo en cuenta que ya aprobaron la extensión del certamen a partir del 2026.

Infantino aprovechó un viaje a Doha en octubre para preguntarle al emir de Catar si consideraría permitir que algunos encuentros del Mundial fuesen compartidos con naciones que son parte del boicot contra su país.