El oficio del último campeón Gremio fue más eficaz que la voluntad de River Plate por destronarlo.

El equipo del sur de Brasil se impuso 1-0 el martes en la visita a los “millonarios” con un cabezazo de Michel a los 62 minutos en el duelo de ida por una de las semifinales de la Copa Libertadores.

Michel, volante central que no había marcado en el certamen, definió con un certero frentazo tras un tiro de esquina bien ejecutado por Alisson.

El Tricolor buscará sellar el pase a la final el próximo martes en su estadio Arena de Porto Alegre.

El equipo de Renato Gaucho encaró el duelo con tres sensibles bajas: su máxima figura Luan, el artillero Everton y el lateral Leo Moura. Pero ello no modificó su enjundia y disciplina táctica.

“Todo el mundo estaba con ganas, sabíamos que River es un gran equipo. Hoy fue más lo que marcamos que lo que jugamos, pero sabíamos que en las pelotas paradas por altura teníamos una leve ventaja”, analizó el zaguero argentino Walter Kannemann.

En la previa, el técnico millonario Marcelo Gallardo había prometido que su equipo sería “avasallante” ante el monarca vigente, que llegaba con un historial favorable de dos victorias en el estadio Monumental de River por copas internacionales.

Salió en busca de su presa con Exequiel Palacios, el colombiano Juan Fernando Quintero y Gonzalo Martínez en un mediocampo que combinaba velocidad, buen pie e intensidad. Y arriba, el escurridizo colombiano Rafael Santos Borré e Ignacio Scocco, quien relegó a la banca a Lucas Pratto, la compra más cara en la historia del club.

Pero el plan chocó contra la aguerrida defensa del conjunto brasileño, a la cual los anfitriones sólo inquietaron en contadas ocasiones con dos disparos de media distancia de Palacios, que terminaron en el tiro de esquina, y un cabezazo del defensor Jonathan Maidana apenas por arriba del travesaño.

River no tuvo plan B colectivo ni una individualidad que lo rescatara. El arquero de Gremio, Marcelo Grohe, igual no se confía.

“Sabemos de la grandeza de River, tendremos que hacer los méritos en casa para jugar otra vez la final. No hay nada decidido”, advirtió.

En la otra semifinal, Boca Juniors recibía este miércoles al Palmeiras.