Giro de Italia incluye 3 etapas en Israel para ruta de 2018

Serpenteando por los muros de la ciudad vieja de Jerusalén, cruzando el moderno Tel Aviv, luego por el desierto de Néguev y hacia el Mar Rojo, el inicio del Giro de Italia del próximo año pondrá en...

Serpenteando por los muros de la ciudad vieja de Jerusalén, cruzando el moderno Tel Aviv, luego por el desierto de Néguev y hacia el Mar Rojo, el inicio del Giro de Italia del próximo año pondrá en evidencia la historia, cultura y variada topografía de Israel.

Los detalles de la carrera para 2018, que representará la primera ocasión en que un Grand Tour ciclista se lleve a cabo fuera de Europa, fueron revelados por los organizadores en Jerusalén el lunes.

Después de una prueba contrarreloj inicial de 10,1 kilómetros (6,3 millas) en Jerusalén, la segunda etapa recorrerá la costa del Mediterráneo de Haifa a Tel Aviv.

La tercera etapa cubrirá un tramo de 226 kilómetros (140 millas) de Beerseba, en el desierto de Néguev, llegar a Eilat, en el extremo sur de Israel, junto al Mar Rojo.

Acompañado de los ministros de Italia e Israel y de las ex estrellas del ciclismo Alberto Contador e Ivan Basso, el director del Giro, Mauro Vegni, dijo durante el anuncio oficial del lunes que Israel fue elegido para ser la sede de la carrera debido a su "historia y singularidad".

"Año tras año el Giro cuenta las historias de lugares de enorme interés", subrayó. "Los territorios cruzados por las etapas en Israel mostrarán al mundo la tradición, la cultura y el bello paisaje".

Más de 175 de los mejores ciclistas del mundo llegarán a Israel para dar inicio a la competencia el 4 de mayo.

El Giro es una de las tres carreras más importantes del ciclismo a nivel mundial, junto con el Tour de Francia y la Vuelta a España.

Está siendo catalogado el evento deportivo más grande y prestigioso realizado en Israel y se espera que atraiga a decenas de miles de turistas y aficionados al ciclismo.

En sus 101 años de historia, el Giro sólo había iniciado una docena de veces fuera de Italia, pero nunca fuera de Europa. Su llegada a Israel es el resultado de los esfuerzos de Sylvan Adams, un canadiense-israelí que es aficionado al ciclismo y que planteó que la idea coincidiera con los festejos de los 70 años de independencia de Israel.