Gary Kubiak
Gary Kubiak, el entrenador en jefe de Houston Texans. Wikipedia.

El entrenador de los Texans de Houston, Gary Kubiak, fue dado de alta del hospital de Houston en que se le internó tras sufrir lo que el club llamó un "mini derrame" durante el juego que perdieron contra Indianápolis el domingo.

Mi objetivo es recuperar la salud El club informó que Kubiak sufrió una isquemia transitoria durante el descanso de medio tiempo. Se espera que se recupere totalmente pero no se especificó cuándo se reintegrará completamente a sus actividades.

"Pasé por una dura prueba y mi objetivo es recuperar la salud", dijo Kubiak en un comunicado difundido por medio del equipo. "Los médicos me han dicho que me recuperaré plenamente".

El entrenador de 52 años se desmayó en el campo y fue trasladado al hospital. Los Texans dejaron ir una ventaja de 18 puntos ya sin Kubiak, y la derrota por 27-24 fue la sexta que sufrieron en forma consecutiva.

Una isquemia transitoria ocurre cuando el flujo de sangre al cerebro se interrumpe por un tiempo breve, típicamente por un coágulo o por el adelgazamiento en os vasos. A estos problemas se les suele denominar "mini derrames", y pueden causar síntomas semejantes a los de una embolia cerebral, como mareo repentino, aturdimiento, pérdida de la vista o inconciencia, aunque los síntomas duran tan sólo unos cuantos minutos u horas y no ocurre un daño cerebral permanente.

Con frecuencia, los "mini derrames" constituyen una señal de alerta de un futuro infarto cerebral.

Wade Phillips, al mando provisionalmente

El club no designó un entrenador interino, de cara al encuentro del domingo en Arizona. El coordinador de la defensa Wade Phillips, ex entrenador de Dallas, tomó el mando el domingo por la noche y dirigió también la práctica del lunes.

Los Texans deberán decidir quién determinará las jugadas a la ofensiva, una labor de la que se encargaba Kubiak.

Los problemas de salud del entrenador constituyen el golpe más reciente para un equipo que ha tenido una campaña negra, repleta de lesiones y derrotas inesperadas, que derivaron en que se relegara al banquillo al quarterback Matt Schaub. La racha de seis derrotas en fila ha empatado la peor en la corta historia de los Texans.