Para cuando Bryce Harper llegue al plato en el Juego de Estrellas, Max Scherzer podría ya haber salido del partido.

Harper será sexto en el orden al bate en su sexto Juego de Estrella, lo más bajo que ha estado en la alineación de la Liga Nacional desde que ocupó el noveno puesto en 2013. No sorprende que Scherzer sea el abridor en contra Chris Sale, de Boston, pero Harper enfrenta una dinámica mucho muy diferente al saber que esta podría ser la última vez que sea honrado en un gran escenario por los aficionados de los Nacionales cuando trote hacia el jardín central el martes por la noche.

En un año en que al expirar su contrato podría ser su último en Washington, Harper batea para .214, con un porcentaje de embasarse de .365, slugging de .468, 23 jonrones y 54 producidas. Ese porcentaje de bateo es 60 puntos porcentuales más bajo que el del bateador más cercano de la Liga Nacional, mientras que está a tan solo un jonrón del líder de la liga.

“Me puse a investigar y vi también, vi mi porcentaje y solo pensé, ‘bueno viejo, eso apesta’”, dijo el lunes Harper, horas antes de tomar parte en el Derby de Jonrones. “Pero miro un poco hacia el lado derecho de eso y veo 23 jonrones y (54) producidas y 80 bases por bola y carreras anotadas y cosas como esas. No sé.

“¿Debería estar bateando.300 o .280? Sí, totalmente. Pero supongo que estoy donde estoy, y con suerte, solo puedo ir hacia arriba”.

Harper reiteró que no es un secreto que está en el último año de su contrato y descartó una pregunta haberse afeitado la barba el mes pasado cuando los Yanquis de Nueva York visitaron la ciudad. Pero es una sombra que se cierne sobre las primeras festividades del Juego de Estrellas en Washington desde 1969.

“Todos saben que al inicio del año este podría ser posiblemente mi último año en D.C.”, dijo Harper. “No es ningún secreto. Todos saben que esa es una posibilidad. Pero no estoy realmente enfocado en eso. Estoy concentrado en qué puedo hacer para ayudar al equipo a ganar a diario”.

Scherzer fue una elección obvia dadas sus 12 victorias, efectividad de 2.41, 182 ponches _líder de la Liga Nacional_ y con el juego siendo en Washington. El manager de la Nacional, Dave Roberts, de los Dodgers de Los Ángeles, halagó al derecho de los Mets de Nueva York, Jacob deGrom, quien recibirá la pelota en segundo turno, al decir que el escenario fue el desempate.

“Es su ciudad. Es su parque de pelota”, dijo Roberts. “Siempre he intentado hacer las cosas más grandes que yo y el equipo. Y creo que Max, para el béisbol, para nuestro país, es el hombre adecuado para tomar la pelota”.