Con la lengua afuera y sin la cadencia habitual de su pedaleo, las esperanzas de Chris Froome de un quinto título del Tour de Francia se diluyeron lentamente.

En la neblina que cubre el Col du Portet — considerado como el segundo ascenso más brutal en la historia del Tour — Froome flaqueó en la temida 17ma etapa en los Pirineos el miércoles. Su rendición deja a Geraint Thomas, su compañero en el equipo Sky, más firme como dueño de la casaca amarilla.

"Froomey decía por la radio que quizás faltando 5 y 4 kilómetros no se sentía”, contó Thomas tras incrementar su ventaja en la clasificación general, en casi dos minutos sobre Tom Dumoulin. "Eso me dio la confianza porque sabía que si Froomey sufría, todo el mundo sufría”.

“No quisiera tener un mal día como el que él ha tenido, pero me da confianza el saber que alguien de la categoría de Froomey puede pasarla mala, y yo tenía la seguridad de que podría responder a los ataques”.

Froome cruzó la meta en el octavo puesto, 1 minuto y 35 segundos detrás del ganador de la etapa, el colombiano Nairo Quintana, y se deslizó del segundo al tercer puesto general, rezagado a unos distantes 2:31 de Thomas.

El día para el olvido del británico empeoró tras el final de la temporada al sufrir una caída cuando la policía le confundió con un fanático en el descenso de la montaña, con su guardaespaldas también en bicicleta.

Froome se había puesto un impermeable oscuro sobre su uniforme de competencia para estar caliente y, cuando la policía le ordenó detenerse, perdió el control.

Sky informó que el corredor no se lesionó en el incidente, acaecido un día después que la policía empleó gas lacrimógeno para dispersar una protesta de granjeros en la ruta. Froome fue uno de varios ciclistas que debieron recibir gotas en los ojos al quedar afectados.

Quintana se impuso en la etapa tras protagonizar un ataque en solitario. Fue su segunda victoria de etapa en la ronda gala y primera desde 2013.

Quintana, quien ha terminado tres veces en el podio del Tour, aventajó por 28 segundos al irlandés Dan Martin. El galés Thomas entró tercero, 47 segundos detrás.

La etapa fue un claro indicativo que Froome ha llegado a su límite tras ganar el Tour y la Vuelta a España el año pasado, y el Giro de Italia en mayo.

“Con Chris sabes que lo va a dejar todo”, dijo el director de Sky Dave Brailsford. “Se merece mucho crédito por haber ido al Giro. Es un tremendo campeón. No está descartado. Si hay alguien capaz de remontar ese es Chris Froome. No lo descartaría”.

Froome intenta igualar el récord de cinco victorias en el Tour que comparten Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault y Miguel Induráin.

Tras una 18va etapa menos ardua el jueves, los Pirineos depararán otro tramo montañoso el viernes, seguido por una contrarreloj individual el sábado y el final el domingo en París.