Un total de 13 jugadores y dos entrenadores de básquetbol fueron suspendidos y multados el jueves, y fueron impuestas sanciones a las federaciones nacionales de Filipinas y Australia después de una trifulca durante un partido de las eliminatorias de Asia para el Mundial de la disciplina.

Un video de la riña del 2 de julio, que se propagó a nivel mundial, muestra a varios basquetbolistas dándose de golpes y a aficionados arrojando sillas contra los jugadores antes que el personal de seguridad lograra restaurar el orden.

Diez jugadores filipinos fueron suspendidos: Japeth Aguilar y Matthew Wright (un juego cada uno); Terence Romeo, Jayson Castro William, Andray Blatche y Jeth Rosario (tres juegos cada uno); Roger Pogoy, Carl Cruz y Jio Jalalon (cinco juegos cada uno); y Calvin Abueva (seis juegos, debido a conducta antideportiva mostrada previa en la competencia de la FIBA).

FIBA, el organismo que regula el básquetbol en todo el mundo, anunció que el entrenador asistente filipino Joseph Uichico fue suspendido tres juegos por conducta antideportiva. El entrenador en jefe Vincent "Chot" Reyes recibió una suspensión de un juego y una multa por el mismo motivo, al igual que la federación nacional.

El presidente de la federación de básquetbol de Filipinas, Al Panlilio, dijo el jueves desde Manila que "pudo ser peor".

"La FIBA fue muy justa en el proceso (de sanciones)", declaró Panlilio, que añadió que no estaba seguro si la federación apelaría a los castigos.

El jugador australiano Daniel Kickert se perderá cinco partidos por conducta antideportiva. La federación de Australia informó que Thom Maker, jugador de los Bucks de Milwaukee en la NBA, recibió una suspensión de tres partidos y Chris Goulding de uno. La federación de Australia deberá además pagar una multa de 110.000 dólares por retirar las calcomanías en la cancha un día antes del partido.

Kickert aparece en el video lanzando un codazo a un jugador filipino en respuesta a una falta cometida a Goulding antes que la riña estallara.

El jefe ejecutivo de la federación australiana, Anthony Moore, indicó que era muy poco probable que apelaran a los castigos.