El presidente de la Federación Alemana de Fútbol desearía haber brindado mayor apoyo a Mesut Ozil ante las agresiones racistas que enfrentó a raíz de la publicación de una fotografía en la que aparecía junto al presidente turco Recep Tayyip Erdogan.

Reinhard Grindel, que previamente aceptó que cometió un error en la forma en que manejó la polémica, dijo el domingo al tabloide Bild am Sonntag que no fue su intención convertir al mediocampista en un chivo expiatorio de la decepcionante eliminación de Alemania en la fase de grupos de la reciente Copa del Mundo de Rusia.

"Frente a los ataques racistas, yo debí tomar una postura más clara en una o dos áreas y apoyar a Mesut Ozil", afirmó Grindel. "Yo debí haber hallado palabras más concisas. Tales ataques son totalmente inaceptables. Lamento que Mesut Ozil sienta que fue abandonado por la Federación".

Ozil anunció su retiro de la selección alemana el mes pasado tras defender su encuentro con Erdogan previo al Mundial y arremeter contra Grindel, la Federación, aficionados y medios de comunicación por lo que llamó un evidente racismo contra personas de origen turco.

"Para Grindel y sus partidarios, yo soy alemán cuando ganamos, pero inmigrante cuando perdemos", aseveró el jugador del Arsenal en su momento.

El domingo, Grindel rechazó las acusaciones de Ozil de que lo haya culpado del fracaso en Rusia, e indicó que "no fue correcto".

"Para mí, siempre es claro que ganamos juntos y perdemos juntos. Hacer a un solo jugador responsable por la eliminación sería absurdo", dijo.

Grindel también criticó al director de la selección alemana, Oliver Bierhoff, señalando la enorme distancia que hubo entre el equipo y su directiva en el Mundial, y sugirió que el eslogan de la selección, "Die Mannschaft" (El Equipo), fue "muy forzado".

El presidente de la Federación descartó que él vaya a presentar su renuncia y reiteró que cuenta con todo el apoyo del organismo de la liga alemana.