Lewis Hamilton recuperó el liderato del campeonato de Fórmula Uno de forma dramática e inesperada el domingo, al ganar el Gran Premio de Alemania luego que Sebastian Vettel se estrellara estando en la punta cerca del final.

Hamilton tuvo que comparecer ante los supervisores de la carrera para explicar una maniobra cerca de la meta, cuando se dirigía a los pits y decidió suspender esa medida. El británico logró evitar una amonestación, lo que hizo oficial su cuarta victoria en la temporada y 66ta general.

“Ha sido el día más emocional, con altibajos. Nadie desea tener que reunirse con los supervisores, pues ellos tienen la mayor responsabilidad”, declaró un aliviado Hamilton. “Yo fui 100% abierto con ellos. Pudieron dares cuenta qué confuso fue todo eso”.

El incidente ocurrió mientras el auto de seguridad ingresaba tras el repentino choque de Vettel. Hamilton decidió de último momento no ingresar a los pits y cruzó una zona de césped para reincorporarse a la pista _lo cual está prohibido.

“Yo sólo desaceleré y avancé con dificultad sobre el césped, para luego tratar de tomar la pista con la mayor seguridad posible”, detalló el piloto de Mercedes, que terminó delante de Valtteri Bottas, su compañero de escudería.

La Federación Internacional de Automovilismo (FIA) anunció que absolvió a Hamilton _que enfrentaba una sanción de cinco puntos que habría dado el triunfo a Bottas_ porque “el piloto y el equipo francamente admitieron el error” y “en ningún momento hubo peligro para otro competidor”.

Momentos antes, las fuertes lluvias causaron estragos en el circuito Hockenheimring, cuando Vettel juzgó mal la entrada a una curva y se deslizó sobre la grava y contra las barreras a 15 vueltas del final.

El tetracampeón de la Fórmula Uno arrancó desde la pole y parecía en control de la carrera hasta ese momento. Estaba enfurecido tras el choque, pateando el suelo en exasperación al salir del coche.

"Lo arruiné. Fue mi error", lamentó Vettel. "Me tardé un poco para frenar, trabé los neumáticos traseros y no pude dar la vuelta. No ha sido el error más serio que he cometido, pero sí uno de los más costosos".

Su error le abrió las puertas a Hamilton, que ahora tomó una ventaja de 17 puntos sobre el alemán después de iniciar la carrera ocho debajo.

El británico de 33 años iba cuarto al momento del accidente de Vettel, tras haber largado 14to debido a problemas hidráulicos en la prueba clasificatoria.

"Uno siempre debe creer que puede”, dijo Hamilton. “Para aquellos que no me conocen, ahora lo saben”.

El finlandés Bottas arrancó y finalizó segundo en un excelente día para Mercedes, mientras que su compatriota Kimi Raikonen entró tercero, en uno no tan bueno para Ferrari.

El belga Max Verstappen, de Red Bull, cruzó en el cuarto lugar, pero su compañero Daniel Ricciardo abandonó después de haber arrancado en el último sitio y ascendido al séptimo.

El accidente de Vettel forzó a que el auto de seguridad abandonara la pista por varias vueltas, lo que generó confusión en el equipo de Mercedes.

A Hamilton se le ordenó que ingresara a los pits, pero él ignoró los gritos de su mecánico.

Cuando la carrera se reanudó, a unas 10 vueltas del final, Bottas casi rebasó a Hamilton.

Eso no sentó bien en el equipo.

Instantes después, se le instruyó firmemente a Bottas por radio que mantuviese su posición y no retase a Hamilton.

"Tuvimos una ligera batalla después del coche de seguridad ... como equipo, el resultado es perfecto para nosotros”, dijo Bottas, que añadió que “entendió” la decisión del equipo.

Ferrari había tomado una decisión similar previamente, a expensas de Raikkonen.

Cuando faltaban poco más de 20 vueltas, Raikkonen estaba delante de Vettel _ que se estaba quejando de recalentamiento de sus neumáticos.

Pero el ingeniero principal del equipo, Jock Clear, le dijo a Raikkonen que no contuviese a Vettel.

Raikkonen replicó: “Disculpa, ¿puedes ser más claro? ¿Qué quieres?” y entonces, luego de otra sugerencia indirecta de que dejase adelantarse a Vettel, Raikkonen dijo: “Entonces ¿quieres que le deje pasar? Por favor, sólo dímelo”.

Eventualmente lo hizo, lo que puso fin a las esperanzas del finlandés de ganar su primera carrera desde el arranque de la campaña 2013 en Australia.