El entrenador de Serena Williams consideró que el tenis sería más popular si se le permitiera a él y a sus colegas dar indicaciones a los jugadores durante los partidos.

Patrick Mouratoglou, quien admitió que hizo algunas señales prohibidas con la mano en busca de ayudar a Williams durante su derrota reciente en la final del Abierto de Estados Unidos, publicó el jueves en Twitter un texto en el que consideró que hacer de las instrucciones de los entrenadores algo normal en el tenis permitiría que “los espectadores lo disfrutaran como un espectáculo”.

“Garantizar eso sigue siendo clave en el deporte”, razonó.

Mouratoglou consideró que existe “hipocresía” en el tenis, pues muchos jugadores siguen recibiendo indicaciones de los entrenadores en los torneos donde ello se prohíbe.

Y recordó que en todos los deportes individuales, incluido el boxeo, el golf y el ciclismo, se permite que los competidores consulten a alguien durante las pruebas, peleas o encuentros.

“Nunca he entendido por qué el tenis es prácticamente el único deporte en que no se permite dar instrucciones durante los partidos”, escribió Mouratoglou.

Se ha desatado un debate sobre el tema desde el mes pasado, cuando el juez de silla Carlos Ramos marcó una infracción a Williams por un gesto que le hizo Mouratoglou al comienzo del segundo set de la final del US Open, en que la japonesa Naomi Osaka se impuso 6-2, 6-4 a la estadounidense.

Unos games después, Williams recibió otra advertencia, esta vez por azotar su raqueta contra el piso. Esa segunda infracción derivó en que se descontara un punto a Williams, quien enfureció, tachó a Ramos de “ladrón” y se llevó una tercera sanción, esta vez por “abusos verbales”.

En consecuencia, se le otorgó un game a Osaka. Williams fue multada al día siguiente con un monto total de 17.000 dólares, incluidos 4.000 por recibir las instrucciones, algo que no se permite en los torneos del Grand Slam.

La WTA no permite que los entrenadores den indicaciones durante los partidos de otros certámenes. Steve Simon, director general de la gira, comentó después de la polémica final que “esto debería permitirse en todo el deporte”.

Diversos organismos rectores del tenis, así como los organizadores de los cuatro torneos del Grand Slam han analizado el tema. Algunos se han mostrado más dispuestos que otros a permitir las instrucciones de los entrenadores. Wimbledon, por ejemplo, ha dejado claro que se “opone básicamente a cualquier forma de indicación de los entrenadores durante un partido”.

Mouratoglou escribió el jueves que la prohibición “casi hace que esto deba ocultarse, como si fuera algo vergonzoso”.

Consideró que el asunto resulta “sintomático del enfrentamiento entre dos formas de pensar: La conservadora y tradicionalista, frente la moderna y progresista”.

“Es una verdad básica que la gran mayoría de los entrenadores de tenis da en realidad consejos en la cancha, pese a las reglas”, agregó. “Miren cuántas veces miran los jugadores hacia los palcos durante un partido. Algunos lo hacen después de cada punto”.

Eso es cierto.

Quienes están a favor de la prohibición y creen que debe vigilarse más estrictamente el cumplimiento de la regla, explican que las indicaciones atentan contra la índole individual del tenis.

Mouratoglou piensa que parte del atractivo, al permitir que los entrenadores dieran su guía durante los partidos, residiría en que los espectadores se “involucren emocionalmente”.

“Uno quiere que los espectadores y televidentes tengan opiniones sobre los jugadores y entrenadores, y definan quién les gusta y quién no. Mirar las interacciones entre jugadores y entrenadores es una forma muy buena de lograr esto”, escribió. “Incluso, las emociones crecen cuando los entrenadores conversan con sus tenistas durante los partidos. Algunas veces, a los jugadores no les gusta escuchar lo que dicen los entrenadores, pero todo eso añade dramatismo, lo que generaría más participación en las redes sociales”.

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Howard Fendrich está en Twitter como http://twitter.com/HowardFendrich