El equipo femenino del Barcelona ya tiene su primer patrocinador de camiseta, la empresa estadounidense de herramientas Stanley Black & Decker.

El Barsa hizo el anuncio el viernes en el hotel Beverly Wilshire durante la gira por Estados Unidos que está realizando junto con el equipo masculino.

Lieke Martens, la estrella holandesa de las azulgranas, destacó el anuncio como otro paso significativo para el progreso del fútbol profesional femenino, que en los últimos años se ha expandido rápidamente en Europa. El equipo de mujeres está realizando su primera gira por Estados Unidos, y esta semana entrenó junto con el plantel masculino en el campus Nike, en Oregón.

"Todos los deportes femeninos están creciendo de verdad, y muchas chicas están comenzando a jugar fútbol", dijo Martens, la actual jugadora del año de la FIFA. "Qué bueno que Stanley está invirtiendo en las mujeres... y la gente realmente está comenzando a ver cómo jugamos".

El presidente del Barcelona Josep Bartomeu elogió el acuerdo y el progreso del club femenino, que quedó en el segundo lugar en la primera división española la temporada pasada.

"Esto nos permitirá apuntar más arriba y lograr mejores metas", dijo Bartomeu. "Esto va a ser un muy buen proyecto para nuestra familia (el Barcelona)".

El club catalán ha promovido y respaldado financieramente con mucho fervor al equipo femenino en los últimos años para estar al mismo nivel que los mejores equipos del mundo, pero esta gira comenzó a ser criticada antes de salir de casa, cuando el vuelo especial de la Aerolínea Iberia, que el club había contratado, instaló a los jugadores hombres en primera clase y a las mujeres en la sección económica.

El Barcelona se disculpó por el error, diciendo que el club había reservado ese avión antes de saber que el equipo femenino los acompañaría. Martes no se incomodó por la designación de asientos, resaltando que el club ya lo había corregido en el vuelo del club de Portland a Los Ángeles el jueves.

"Ayer viajamos como los hombres, lo mismo", dijo Martens. "Todavía es un poco diferente, pero creo que la brecha se va achicando más y más. El fútbol femenino y el fútbol masculino son totalmente diferentes. Nosotros estamos compitiendo con el deporte más grande en todo el mundo. Es difícil, pero la brecha se está achicando. Necesitamos hacerlo paso a paso. No podemos ir de cero a 100%... Por eso es que cosas como (el acuerdo con Stanley) son tan importantes".