Jared Goff y Carson Wentz se adelantaron a todos los pronósticos. Las dos primeras selecciones del draft de 2016 eran considerados como proyectos a largo plazo, tomando en cuenta que Goff provenía de un sistema poco ortodoxo en la Universidad de California, mientras que Wentz ni siquiera salió de una universidad de primera división North Dakota State.

Aquel 28 de abril de 2016 en Chicago, Goff ganó el primer duelo al ser la primera selección del draft de los Rams de Los Angeles. El nombre de Wentz se mencionó inmediatamente después al ser elegido por los Eagles de Filadelfia. Los resultados no los acompañaron durante su primera temporada, en la que Goff inició apenas siete partidos, con marca de 0-7, y estuvo al frente de la peor ofensiva de la NFL. Wentz lo hizo un poco mejor al establecerse como titular desde la pretemporada y guiar a Filadelfia a una marca de 7-9, que no fue suficiente para salir del sótano del Este de la NFC.

Un año después, los Eagles (10-2) pueden asegurar el domingo el título divisional con una victoria sobre los Rams y convertirse en 45to equipo en ganar su división una temporada después de terminar en el último lugar. Para los Rams (9-3), las cosas no son muy distintas y con un triunfo y una combinación de resultados podrían sellar su regreso a playoffs por primera vez desde 2004.

El Coliseo de Los Ángeles será un escenario apropiado para albergar a las dos mejores ofensivas de la NFL, ambas con un promedio de 30,1 puntos por encuentro. Una victoria de los Rams el domingo los colocaría como segundos en la parrilla de la NFC, suplantando a Filadelfia.

La defensiva de los Rams intentará contener a Wentz, quien encabeza la liga con 29 pases de touchdown, mientras que Filadelfia tendrá la tarea de frenar al versátil running back Todd Gurley, que encabeza a la Conferencia Nacional con 1.502 yardas totales, 939 de ellas por la vía terrestre.

En otros duelos destacados de 14ta fecha de la NFL:

RAVENS-STEELERS

Los Steelers de Pittsburgh (10-2) tienen dos tareas para su duelo del domingo por la noche. La primera es superar el impacto deportivo y emocional que causó la lesión en la espina dorsal del linebacker Ryan Shazier. La segunda, es encontrar la manera de mantener viva su racha de siete triunfos ante su más férreo rival, los Ravens de Baltimore. La recompensa por superar ambas misiones sería el título del Norte de la AFC.

A pesar de contar con el primer lugar de la AFC, nada ha sido fácil este año para Pittsburgh, pues tiene siete victorias por siete puntos o menos y tres de ellas con goles de campo en la última jugada. Pero contra los Ravens (7-5) en particular, nunca es fácil. Desde 2009, 14 de sus 19 enfrentamientos se han decidido por siete puntos o menos.

Baltimore ha ganado cuatro de sus últimos cinco partidos para mantenerse dentro del panorama de postemporada. Su defensiva lidera a la NFL en robos de balón con 29, pero ahora tendrán el desafío de frenar al tridente ofensivo de Pittsburgh: El wide receiver Antonio Brown, quien encabeza a la NFL en recepciones (88), yardas aéreas (1.296) y touchdowns (9), el running back Le’Veon Bell, líder n yardas terrestres (1.057) y yardas totales (1.559), y el quarterback Ben Roethlisberger, quien acumula 11 touchdowns a cambio de tres intercepciones en sus últimos cuatro juegos como local ante Baltimore.

PATRIOTS-DOLPHINS

La semana pasada, los Patriots de Nueva Inglaterra (10-2) se convirtieron en el segundo equipo con al menos 15 temporadas consecutivas con 10 triunfos o más. El objetivo de esta semana es asegurar su lugar en playoffs por novena campaña consecutiva. Sería difícil encontrar un mejor lugar para festejar que Miami.

Las huestes del coach Bill Belichick necesitan un triunfo la noche del lunes ante los Dolphins (5-7) para asegurar el título divisional, o podrían llegar con el cetro en sus manos en caso de que los Bills de Buffalo (6-6) caigan el domingo en casa ante los Colts. De cualquier forma, el partido del lunes es fundamental para Nueva Inglaterra, quien se mantiene a la caza de Pittsburgh por terminar como líder de la AFC.

El quarterback Tom Brady goza de otra campaña de calibre de MVP, pero sus nueve derrotas ante Miami son la mayor cifra contra cualquier equipo a lo largo de su laureada trayectoria, incluyendo tres reveses en sus últimas cuatro visitas a casa de los Dolphins. Brady también acumula 55 victorias en diciembre, la mayor cantidad para un quarterback en cualquier mes en la historia de la Liga.

Miami, que apenas hace dos semanas cayó 35-17 en su visita a Foxborough, tiene una tarea titánica de mantenerse al paso de Brady y el cuarto mejor ataque de la liga, en especial al contar con una ofensiva que apenas tiene dos partidos con 30 puntos o más en toda la temporada.

La semana 14 comenzó el jueves con el triunfo de los Falcons por 20-17 sobre los Saints. La acción continúa el domingo con los siguientes encuentros: Colts-Bills; Bears-Bengals; Packers-Browns; Raiders-Chiefs; Cowboys-Giants; Lions-Buccaneers; Vikings-Panthers; 49ers-Texans; Jets-Broncos; Titans-Cardinals; Redskins-Chargers; y Seahawks-Jaguars.

Los Patriots aseguran el título del Este de la AFC con un triunfo o una derrota de los Bills. Steelers requiere una victoria para quedarse con el Norte de la AFC, pero una derrota de Buffalo les daría un boleto a postemporada. Los Eagles ganan el Este de la NFC con una victoria o una derrota de Dallas (6-6). Los Vikings (10-2) ganarían el Norte de la NFC con una victoria o un revés de los Lions (6-6).