Cuatro trabajadores ponían esmero el martes en pintar el emblema de los Patriots de Nueva Inglaterra en un extremo del terreno del NRG Stadium, la sede del próximo Super Bowl.

Su labor permitió vislumbrar los cientos de horas de trabajo que quedan pendientes a fin de que la casa de los Texans de Houston esté lista para el encuentro del 5 de febrero, entre los Patriots y los Falcons de Atlanta.

¿Cuántas horas son exactamente? Resulta imposible estimarlo. Tampoco se puede saber cuántas personas colaborarán de una u otra forma para que todo esté a punto.

"Son más de los que puedo contar", comentó Eric Finkelstein, director de eventos de la NFL. "Es un proceso muy largo. El monto de preparativos y el tiempo que se requiere para tener listo el Super Bowl en general suma años. No es algo que ocurra de la noche a la mañana".

Finkelstein dijo que no hay desafíos especiales para preparar el estadio. De hecho, la ubicación y dimensiones del NRG habría facilitado un poco las cosas.

"Cada año es diferente, uno va a enfrentar oportunidades y retos distintos y hay que lidiar con eso", indicó. "Aquí el espacio es muy flexible. Nos da la oportunidad de hacer diferentes cosas. Hay aquí mucho espacio, un gran aparcamiento, muchas áreas para construir estructuras que no necesariamente cabrían en otros mercados. Así que esto nos da una gran oportunidad de hacer un gran Super Bowl".

Entre las incontables tareas que deben realizarse antes del partido, pocas son más importantes que tener el terreno en perfectas condiciones.

El Super Bowl se realizará en el césped artificial utilizado por los Texans durante toda la campaña. Sólo se han reemplazado las dos zonas de anotación y la parte donde se ubica la línea de la yarda 50.

Ello fue necesario para que la NFL pudiera sustituir los emblemas de los Texans con los de Nueva Inglaterra, Atlanta y el propio Super Bowl.

Pero no se trata sólo de que el campo luzca bien, sino de que sobre éste puedan realizarse adecuadamente todas las actividades.

"Tiene un estrato inferior de arena y goma", explicó Ed Mangan, director de campos de la NFL. "Hay que cerciorarse de que estos dos materiales se combinen de la forma apropiada, con la debida suavidad, trabajando con las estadísticas de conmociones cerebrales.... de modo que si caes y tu cabeza pega en el piso, pueda rebotar".

No será sino hasta el sábado cuando la NFL tome la decisión de si abrirá o cerrará el techo retráctil del estadio para el partido. Por ahora, los trabajadores se preparan para ambas posibilidades, corriendo el techo un día, como ocurrió el martes, y descorriéndolo a la jornada siguiente.