El dueño de los Dolphins de Miami, Stephen Ross, dijo que no había decidido si impondría medidas disciplinarias a los jugadores que protestaran durante el himno nacional, aun cuando había notificado formalmente al equipo que esos actos podrían derivar en sanciones.

“Nos pidieron presentar un formulario ante la NFL sobre nuestras políticas generales de disciplina, antes de la fecha en que los novatos comenzaran a presentarse en las instalaciones”, dijo Ross el viernes en un comunicado, mediante el que explicó por qué se incluyó una frase referente a “Conducta Apropiada durante el Himno” en las políticas oficiales del equipo sobre asuntos disciplinarios.

“La oración relacionada con el himno nacional marcaba una posición, dado que no habíamos decidido lo que haríamos en ese momento”, insistió Ross.

El presidente Donald Trump quien ha incluso insultado a los jugadores que protestan durante el himno, dijo el viernes que debía suspendérseles por un partido sin goce de sueldo por arrodillarse. Si reincidían, la suspensión debía abarcar toda la temporada, según Trump.

“¿No está en el contrato que los jugadores deben ponerse de pie y con la mano en el corazón? El comisionado de 40 millones de dólares debería asumir una postura ahora”, tuiteó el presidente en referencia a Roger Goodell.

The Associated Press tuvo acceso al documento que mencionaba las políticas de los Dolphins. Señalaba que las protestas durante el himno podrían equipararse a conductas “en detrimento del club”.

Ésa expresión estaba en el último renglón de la lista de Miami, que contenía una amplia gama de infracciones potenciales, incluidos actos delictivos, violación de las prohibiciones para salir, consumir o poseer drogas, conducir una motocicleta, visitar lugares públicos vedados por el club o emplear indebidamente “tablets” y dispositivos móviles.

El documento señala también que los jugadores pueden ser sancionados por criticar a compañeros, árbitros o ejecutivos de la NFL.

Todas las infracciones se castigan con una potencial suspensión, con o sin goce de sueldo, o bien con multas. La sanción máxima, rara vez impuesta por los clubes, consiste en una suspensión de cuatro partidos y una multa de una semana de sueldo.

Una persona cercana a los protocolos de la liga dijo el viernes a la AP que los equipos de la NFL no estaban obligados a redactar políticas sobre el himno cuando presentaran sus parámetros disciplinarios a la liga y a sus jugadores. La persona solicitó permanecer en el anonimato porque los detalles de las discusiones ente la liga y el sindicato de jugadores son privados.

La NFL y el Sindicato de Jugadores informaron el jueves por la noche en un comunicado que planeaban una pausa en la aplicación de las reglas sobre el himno, mientras buscaban una resolución aceptable para los agremiados, los dueños de los equipos y la liga.

Dirigentes de la liga y del sindicato se negaron a emitir comentarios el viernes sobre cómo encontrarían una solución a menos de dos semanas de que comience el primer partido de pretemporada.

La discordia sobre la forma en que los jugadores pueden protestar contra las injusticias sociales ha causado un problema complejo para la liga. Han reflejado las profundas divisiones que existen en la NFL y que se asemejan a las que hay en el país.

En 2016, Colin Kaepernick, quien era quarterback de los 49ers de San Francisco, comenzó a protestar contra los abusos policiales, la injusticia social y la desigualdad racial al arrodillarse durante la interpretación del himno. El acto se propagó entre otros jugadores y equipos y terminó por convertirse en uno de los temas más polémicos en el deporte.