Hay un cambio cultural en la NFL.

Hace no mucho, seleccionar a un tight end en la primera ronda del draft era un tabú para los equipos de la liga. Este jueves por la noche, dos jugadores de esa posición podrían figurar entre las primeras selecciones, y ambos vienen de la misma escuela.

T.J. Hockenson y Noah Fant de Iowa encontrarían pronto un equipo, según las proyecciones, y no sólo porque son jugadores versátiles y talentosos. Tampoco obedece necesariamente a que los Hawkeyes se hayan convertido en una meca colegial para la posición: 10 de ellos en el fútbol americano profesional desde 2010, incluido Dallas Clark, quien ayudó a los Colts a ganar un Super Bowl, y George Kittle, quien impuso marcas para la posición con los 49ers el año pasado.

Con el énfasis en pasar cada vez más el balón y un cambio hacia ofensivas más abiertas, el sitio del tight end se ha convertido un componente crítico del ataque en la NFL. Todos los equipos están ansiosos por encontrar al próximo Rob Gronkowski o Travis Kelce o Zach Ertz.

Y las universidades están poniendo más énfasis en utilizar al tight end como un arma, no como un alabado tackle.

“El tight end es el borrador para el quarterback”, dijo Fant el miércoles, día en que 21 jugadores que potencialmente serían elegidos en la primera ronda hablaron en el estadio Nissan, casa de los Titans de Tennessee y a una corta caminata cruzando el puente sobre el Río Cumberland para llegar a donde se realizará el draft. “Ahí es donde ser un tight end dinámico entra en juego”.

Hockenson añadió: “Está convertida en una posición valiosa. Un tight end que juegue en las tres oportunidades de una ofensiva y pueda superar a los defensivos cuando es necesario y bloquear cuando es necesario es especial”.

Esas virtudes parecen describir perfectamente a los dos jugadores mencionados. Hockenson ha sido calificado en algunos pronósticos del draft como uno de los primeros 10 prospectos en esta cosecha. Fant no ha estado muy atrás.

Es probable que ninguno salga en la primera media docena de selecciones, las cuales se calcula serán dominadas por jugadores defensivos como Nick Bosa de Ohio State, Quinnen Williams de Alabama, Josh Allen de Kentucky y Devin White de LSU. Se espera que ambos se vayan en los primeros 20 o por ahí.

Eso sería un suceso inusual. Desde que la NFL llegó a 32 equipos en 2002, cuando los Texans se unieron a la liga, no ha ocurrido que un par de tight ends sea seleccionado entre los primeros 20.

De hecho, sólo tres fueron reclutados más alto que el 19no puesto: Kellen Winslow Jr. (2004, sexto); Vernon Davis (2006, sexto); y Eric Ebron (2014, 10mo).